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Pero su Cómplice ya fue Absuelto

En mayo de 2015, Erick Miguel Flores y Mario Ruiz Cobián fueron detenidos por el brutal asesinato de Victoria Anahí Márquez Pizaña

En mayo de 2015, Erick Miguel Flores y Mario Ruiz Cobián fueron detenidos por el brutal asesinato de Victoria Anahí Márquez Pizaña

Erick Miguel Flores fue declarado culpable por el asesinato de Victoria Anahí Márquez Pizaña, que contaba con 13 años de edad, mientras que su cómplice, Mario Ruiz Cobián, fue declarado inocente y ya se encuentra en libertad

Así lo determinó por un magistrado al estudiar este caso de delito de homicidio doloso calificado y robo calificado, pero trascendió que será otro juez el que determine la cantidad de años que purgará Erick Miguel tras las rejas.

En su momento, el homicida declaró que mató a Victoria Anahí “por venganza”, porque hablaba mal de él, “le robó un monedero a su mamá” y “era brusca”.

Descubren al Asesino

Los hechos ocurrieron el 21 de mayo de 2015, cuando en la casa situada en calle Fortunato Hernández Rangel 125, fraccionamiento Vista de las Cumbres, se encontró el cadáver de Victoria Anahí, arrojando la necropsia de ley que fue víctima de estrangulación armada.

Al iniciar las investigaciones, la madre de la víctima declaró que un par de horas antes de descubrir el cuerpo se había comunicado un amigo en común de ella y su hija, el citado Erick Miguel, para manifestarle que había quedado de pasar por Victoria Anahí para dirigirse al centro y realizar unas compras, pero que nadie atendía la puerta aunque escuchaba que el televisor estaba encendido, respondiendo la señora que posiblemente la adolescente dormía.

Con esta referencia, policías ministeriales entrevistaron a Erick Miguel, quien mantuvo su versión, y agregó que al concluir la llamada telefónica con la mujer, se retiró con su amiga para hacer otras actividades por varias horas, hasta que se enteró del homicidio y se “dirigió al lugar de los hechos”.

Al día siguiente los agentes volvieron a entrevistar a Erick Miguel, quien insistía que había arribado al domicilio junto a una amiga. Entonces los oficiales le pidieron referencias de la joven y tras localizarla e interrogarla, ésta señaló que en ningún momento había estado con Erick Miguel, pero que cerca de las medianoche éste se había comunicado con ella para “pedirle de favor” que dijera, en caso de que le preguntaran, que había estado con él y que incluso lo había acompañado a la casa de la víctima.

Con esta reveladora declaración, los ministeriales volvieron con Erick Miguel, quien ante la contundente evidencia en su contra, terminó por confesar que todo era mentira, que él junto con otro amigo habían ultimado a su “amiga”.

“Venganza”

A pregunta expresa del motivo del homicidio, afirmó que se debió a una venganza, a pesar de que conocía desde muchos años atrás a Victoria Anahí y su madre, al grado que les decía “hermana” y “mamá”, respectivamente.

Sin embargo, continuó, descubrió hace tiempo que la señora decía a sus espaldas que él y su familia las trataban “como bichos raros” y las llamaba “piojosas”, y que la familia de Erick Miguel “andaba en malos pasos”.

Además, aseguró que en una ocasión en que madre e hija visitaron su casa, “desapareció” un monedero de su mamá, el cual encontró días después en la vivienda de Victoria Anahí, a quien culpó del robo.

Asimismo, adujo Erick Miguel, Victoria Anahí lo maltrataba, ya que era “brusca con él”, “me jalaba el cabello y me daba zapes”, lo que sumado a lo anterior, le despertó un gran resentimiento y planeó vengarse a como fuera lugar.

Siguiendo con su declaración, Erick Miguel buscó el momento para quedarse a solas con su víctima. Para ello, aprovechando que hacía su servicio social en la misma escuela donde trabaja la madre de Victoria Anahí, platicó con aquélla y supo que la menor quería comprar unas zapatillas para ballet en el centro. Entonces le mencionó que él quería “obtener una memoria USB” y le planteó la posibilidad de acompañar a la adolescente para realizar las adquisiciones.

Así las cosas, el 20 de mayo, al filo de las 19:30 horas, le envió a la señora un mensaje de celular por el programa WhatsApp, para saber “si se iba a hacer lo de la salida al centro”. 15 o 20 minutos después, Victoria Anahí le llamó al celular para decirle que sí y acordaron verse a

las 14:30 horas del jueves 21.

El Crimen

Ese día, al filo de las 9:30 horas, Erick Miguel llegó a la preparatoria y tras dos horas de clase vio a su amigo Mario, a quien puso al tanto de su perverso plan, señalando “que tenía planeado vengarse de Victoria”, sin saber aún cómo pero deseaba hacerle daño físico, así como robarle aparatos, de cuya venta Mario obtendría “su parte”.

A las 14:30 horas, los dos jóvenes abordaron el Ford Escort blanco, placas de circulación AEE-5937 y se dirigieron a la casa de la víctima. La adolescente los recibió de buena gana y aunque no conocía a Mario, le permitió entrar cuando éste le pidió usar el sanitario.

Victoria Anahí platicó un momento con Erick Miguel y luego con Mario, al salir éste del baño, por otro lapso, lo que aprovechó el primero para dirigirse a la recámara de la mamá para “pensar qué íbamos a hacer”, decidiendo que iba a “torcerle el cuello”, considerándose capaz ya que tenía año y medio practicando artes marciales mixtas.

Se dirigió a la sala-comedor donde estaban Mario y la jovencita, tomándola del cuello a la par que le decía que “tenía una bolita del lado izquierdo” y le dijo que si quería se la quitaba. Ella aceptó pero estaba nerviosa porque sabía que le iba a doler.

Erick Miguel se puso frente a ella e intentó romperle el cuello “sujetándole la cabeza con una mano en la barbilla y otra en la nuca”, “pero no funcionó”, ya que sólo “le tronó el cuello”.

Evidentemente, Victoria Anahí se dio cuenta que pretendía hacerle daño y se negó a que la volviera a “ayudar”, pero Erick Miguel insistía y le decía macabramente que “si no le quitaba la bolita no iban a ir al centro”.

Decidido, Erick Miguel la tomó por la fuerza de los hombros, la dirigió hacia el baño y las recámaras, resultando inútiles los esfuerzos de la niña por liberarse. Finalmente le rodeó el cuello con el brazo derecho y mientras caían al suelo la ahorcó hasta que se quedó quieta.

Acto seguido, el criminal le pidió a su amigo Mario que le colocara el pie en su cuello mientras la jalaban de una de sus manos para consumar el homicidio.

Erick Miguel le pidió a Mario que se fuera mientras que él, inspirado en alguna serie de televisión, se colocaba bolsas de plástico en pies y manos y tomara una botella de cloro que estaba en la cocina, para limpiar el piso de la sala, cocina y recámaras, con la finalidad de borrar todas las huellas.

Mientras realizaba la faena, Mario regresó a la vivienda, disgustando a su amigo porque debió volver a repetir la operación.

Fue en ese momento que planearon simular la agresión sexual, desnudando a la víctima. Así mismo, desordenaron varias cosas en la casa y robaron una computadora, el teléfono celular de la joven y una pantalla, subiendo estos objetos al vehículo, escapando a la casa de Erick Miguel, ubicada en el fraccionamiento Paseos del Sol, en donde escondieron el botín.

Con esta declaración, los ministeriales solicitaron una orden de localización y presentación de  Mario, quien fue ubicado en el fraccionamiento Primo Verdad, siendo puesto a  disposición del Ministerio Público, en donde corroboró lo declarado por Erick Miguel. Además, los ministeriales acudieron al domicilio del homicida para recuperar los objetos robados.

El Ministerio Público integró la averiguación, solicitando la consignación de la misma por los delitos de homicidio doloso calificado y robo calificado, por lo que ambos menores fueron internados en el CEDA, a disposición del juez de adolescentes en el estado.

A pesar de todo lo anterior, Mario Ruiz Cobián fue absuelto y logró su libertad, por lo que ahora sólo resta esperar la sentencia contra Erick Miguel Flores, la cual no será severa debido a que se considerará su minoría de edad al momento de cometer el crimen.