“También las Comunidades Localizadas en los Extremos del Estado”
Por Liliana Ramírez Macías

Gerardo Martín Vera, director del Observatorio Diocesano (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
El Oriente de la ciudad capital así como las comunidades que se hallan a los extremos del estado son las zonas más pobres de Aguascalientes, señaló Gerardo Martín Vera, director del Observatorio Diocesano, quien mencionó que en esas áreas ni siquiera se cuenta con los servicios básicos, además de haber carencias en salud y educación.
En rueda de prensa, comentó que el Oriente es la zona más pobre de Aguascalientes, “lo que es Pericos, parte del ejido de Las Cumbres, Miradores, toda esa zona, es la zona que hemos detectado junto con otras instituciones, como el mismo INEGI y la Conapo”.
De igual forma, las comunidades que se encuentran en los extremos del estado son las zonas donde mayores carencias se han detectado.
“En las zonas rurales pues se generan muy diversas situaciones, sobre todo por la migración, muchos de los pueblos dependen completamente de lo que se aporta económicamente de Estados Unidos, de la cosecha del frijol y de la tuna, entonces las carencias son muy diversas”.
Martín Vera indicó que en esas zonas hay carencias hasta de servicios de salud y de educación, dado que “no se cuenta con la infraestructura para escuelas, para preparatorias, la mayoría tienen videoprepas, no tienen preparatorias, sino videoprepas, telesecundarias, también por televisión, entonces esa marginación se ha ido dando quizás porque son las orillitas de los estados de Jalisco, de Guanajuato, de San Luis, de Zacatecas, y quizás eso ha marginado más a esa gente, a esas comunidades”.
Así como en las orillas hay personas que se encuentran en extrema pobreza, dentro de la ciudad también ocurre esa situación, “no podríamos decir que tienen hambre, pero batallan para conseguir su alimento”.
Finalmente, el director del Observatorio Diocesano añadió que para brindar apoyo a las personas de escasos recursos, la Diócesis de Aguascalientes, a través de Cáritas y del Banco de Alimentos, está evaluando de forma periódica y constante las condiciones en las que se vive en esas comunidades.







