Realizan Trabajos Dentales Incluso sin ser Odontólogos
Por Liliana Ramírez Macías

Conferencia de prensa de la Asociación Dental Mexicana (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Alma Godínez Morales, presidenta de la Asociación Dental Mexicana, mencionó que actualmente hay muchos odontólogos que se hacen pasar por especialistas, ya sea en ortodoncia, endodoncia, entre otras, y sin embargo no cuentan con dicha especialidad, por lo que realizan trabajos que carecen de calidad, poniendo en riesgo la salud bucal de sus pacientes.
Lo más común –dijo– es que odontólogos, incluso técnicos dentales, se hagan pasar por especialistas en ortodoncia, pues si bien cualquiera puede pegar brackets, lo cierto es que pocos tienen la capacidad de que funcionen de forma correcta.
En rueda de prensa, señaló que abundan los dentistas “patito”; incluso hay odontólogos que se ostentan como especialistas sólo por haber tomado cursos semanales un par de meses, pidió “que no se dejen engañar y que los cirujanos dentistas no participen de esos cursos ‘patito’ que hay por donde quiera, que fluctúan por donde quiera y que se venden además de manera carísima”.
Resaltó que “todos los dentistas saben pegar brackets, pocos y los que son especialistas con cédula de especialidad en ortodoncia, son los únicos que tienen la capacidad para que trabajen dentro de la boca del paciente”.
Un derecho de los pacientes –destacó Godínez Morales– es exigirle al dentista que los atiende que les muestre en primer lugar su cédula de cirujano dentista, y posteriormente su cédula que lo acredite como un especialista, ya sea en ortodoncia, endodoncia, implantes, entre otras.
Aclaró que un ortodoncista, para ostentarse como tal, “tiene que hacer dos o tres años de especialidad, dos o tres años de tiempo completo.
Hay muchos cursitos de fin de semana, van una vez al mes, pagan tres mil 500 pesos por sesión y salen después de 10 meses con una cédula de especialidad en ortodoncia y eso no lo podemos permitir”.
Lamentó que en nuestro país “muchas veces las autoridades, por amistad o por no sé qué, permiten esa situación de permitir ese tipo de cursitos.
Muchas de las ocasiones llegan a presentarse ante nosotros mismos quienes quieren ofrecer cursos y para poderlos ofrecer tenemos que saber de dónde provienen y qué clase de cursos (son)”.
Resaltó que “hay certificaciones patito y hay certificaciones que las venden por teléfono, y al que las anda vendiendo a las propias instituciones de salud, y de ahí se están certificando; al que las anda haciendo le dan su comisión”.
Para certificarse, es necesario realizar el proceso ante la Dirección General de Profesiones.
Dicha certificación tiene costo de cuatro mil pesos “y la patito cuatro mil pesos también”, la gran diferencia es que quien se certifica ante la Dirección General de Profesiones está realmente preparado, y el que lo hace mediante cursos o vía telefónica es aquel que busca todo de forma sencilla y sin esfuerzo.
Dijo que han tenido conocimiento de personas que se ostentan como dentistas y no lo son, por ello es que la Asociación Dental Mexicana está demandando a las autoridades exigir a ese tipo de profesionistas toda su documentación para poder dar consultas, “hay quienes abren el consultorio y ni siquiera son dentistas, son técnicos”.
Los casos que más quejas representan ante la Comisión Estatal de Arbitraje Médico (Coesamed) son los relacionados con los tratamientos de ortodoncia; “empiezan a ver que se les caen los brackets, que no logran el tratamiento al tiempo que se les pronosticó y demás, y empiezan a darse cuenta que no les funcionó lo que les están haciendo”, concluyó la presidenta de la Asociación Dental Mexicana.







