Recibió Obras por 850 mdp

Luis Carlos Castillo Cervantes (Foto: Especial)
Junio 1, Ciudad de México.- Luis Carlos Castillo Cervantes, conocido como “El Rey de los Dragones”, recibió en adjudicación por parte del Gobierno federal obras por montos de 850 millones de pesos. Un mes antes de ser detenido en Estados Unidos recibió el último pago.
El 6 de marzo de 2017, con nueve meses de retraso, tres secretarios de Estado y el Gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, reinauguraron el puente de Barra Vieja, una construcción en la carretera de Pinotepa Nacional, que cruza el Río Papagayo y une esa zona con el puerto de Acapulco.
Esta fue una de las estructuras que quedó destruida en el 2013 por la crecida de los ríos provocada por las tormentas tropicales Ingrid y Manuel.
En la foto del acto oficial aparecen sonrientes los secretarios de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza; de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Rosario Robles; y de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; acompañados por el mandatario estatal.
“Fueron momentos de esfuerzo, quizás hasta de sufrimiento, pero también de privilegio. Aquí está el puente que le va a dar una carta de presentación a Guerrero”, dijo el secretario Ruiz Esparza en la ceremonia de inauguración de la obra.
El dueño de la empresa que recibió en 2014 el encargo de iniciar la reconstrucción del puente no apareció en esa foto.
Cuatro meses antes había sido detenido en Estados Unidos, en donde confesó haber utilizado el sistema financiero de ese país para lavar dinero proveniente de sobornos y malversación de dinero público de México.
Se trataba de Luis Carlos Castillo Cervantes, llamado “El Rey de los Dragones”.
Una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) revela que Luis Carlos Castillo Cervantes recibió, a través de su empresa Logística de Calidad en la Construcción y Comercio, al menos 127 millones de pesos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para la construcción del puente Barra Vieja-Las Lomas.
Casi la mitad de ese monto, 50 millones de pesos, fue pagado sin licitación, de forma directa, y del resto, 77 millones de pesos, no existen documentos que justifiquen su entrega dos años después y justo un mes antes de ser capturado en territorio estadounidense.
Pero estos no son los únicos pagos que la SCT otorgó en esta Administración al empresario detenido actualmente en Estados Unidos.
Un total de 723 millones de pesos en diferentes obras habrían sido pagados mediante concursos simulados.
En 2013 y 2014, a través de sus delegaciones estatales en Nuevo León y Tamaulipas, Comunicaciones y Transportes pagó a empresas ligadas a “El Rey de los Dragones” contratos por 79 millones de pesos.
Documentos oficiales en poder de MCCI y ejecentral evidencian que las tres compañías que compitieron en esos convenios estaban directamente vinculadas a Castillo Cervantes, por lo que sería un concurso simulado que la Ley de Obras prohíbe.
Además, en licitaciones de la SCT restringidas a tres participantes, Castillo Cervantes ganó obra por 644 millones de pesos en San Luis Potosí, Colima y Zacatecas.
Sin embargo, los documentos muestran que Castillo Cervantes colocó en la puja a dos de las tres empresas que participaron. Este mecanismo también lo prohíbe la legislación.
La Clave en Seis Empresas
Luis Carlos Castillo Cervantes cuenta con una historia larga de trabajos con dependencias del Gobierno federal y local.
Casi todas se enumeran en adjudicaciones directas.
El mecanismo empleado es la constitución de empresas, en total seis, en tres de ellas aparece directamente como propietario y en el resto sus familiares o representantes legales.
Desde 2008, después de hacerse de la concesión para México de máquinas Cutler para la repavimentación en un solo paso (llamadas Dragones y de ahí el mote con el que sería conocido varios años después), Castillo Cervantes logró tener contratos con gobiernos estatales encabezados por políticos de diferentes partidos.
Constituyó en el año 2000 la empresa Multiservicios Immex, según la escritura 691, que se encuentra en el Registro Público de Tamaulipas.
Derivada de ésta se crearon las filiales Lucamax, Impulsora Mexicana de Comercio y Construcción e Impulsora Internacional de Equipos.
Todas han concurrido en dos direcciones Río Nazas 311 en Monterrey, Nuevo León, y en Insurgentes 435 en la colonia Longoria, en Tamaulipas.
Un ejemplo: para las obras de reencarpetamiento en Nuevo León, en El Encino, por un total de nueve millones de pesos compitieron Impulsora Internacional de Equipos, representada por Efraín Cueto; Lucamax, con Antonio Mata como representante legal, y Proyecto Constructivo Muke, en la que Alejandro Martínez Leyva se identificó como representante legal mientras laboraba en la empresa Lucamax, según las mismas referencias laborales de Martínez publicadas en Internet.
Efraín Cueto aparece también como representante legal de Insumos y Maquinaria, así como de Logística de Construcción y Calidad en el Comercio.
En el caso de Lucamax, además de que presenta la misma dirección fiscal de Impulsora Internacional de Equipos, comparte representante legal cuando se trata de Humberto Pérez Orozco.
En la Secretaría de Infraestructura de Oaxaca, de acuerdo al Padrón de Contratistas 2016, en esta compañía aparece registrado como socio Bruno Maximiliano Castillo Martínez, hijo de “El Señor de los Dragones”.
El esquema se repite en varios concursos por invitación restringida como en la licitación IO-009000963-N115-2013, para trabajos que se efectuaron en el Ramal de Tlamacas, donde el contrato fue por 10 millones de pesos.
También en la licitación LO-009000012-N50-2015, por un total de 55 millones de pesos pagados por la SCT de Tamaulipas, por los trabajos realizados en la carretera Tula- Ciudad Victoria.
A partir de estas empresas Castillo Cervantes pudo obtener convenios en varios estados y creció su fortuna.
Un ejemplo son los contratos de obras obtenidos con Rodrigo Medina mientras éste fue gobernador de Nuevo León de 2009 a 2015; así como los que obtuvo con el gobierno de Coahuila durante el breve periodo de Jorge Torres, sucesor de Humberto Moreira en 2011.
También las obras que le fueron otorgadas en la Administración del panista Luis Armando Reynoso, gobernador de Aguascalientes de 2004 a 2010.
En lo tocante a sus contratos con el gobierno de Coahuila y Aguascalientes, Castillo admitió este año en el juicio que se le sigue en Corpus Christi que había entregado sobornos para que las obras que contaban con un sobreprecio, le fueran adjudicadas.
Tan sólo de contrataciones por esa modalidad de adjudicación directa, según publicaciones hechas por la prensa desde 2008, el empresario habría recibido obra por poco más de mil millones de pesos.
Y en ninguno de los montos anteriores está incluida la obra que le inauguraron al “Rey de los Dragones” tres secretarios de Estado y el gobernador de Guerrero en marzo pasado.
Puentes en Guerrero
El puente Barra Vieja-Las Lomas fue el broche de oro con el que el gobierno federal cerró, con al menos un año de retraso, el Plan Nuevo Guerrero.
La administración de Enrique Peña Nieto daba con ello por concluidos los trabajos que tenían que ver con la reparación de los daños por las tormentas Ingrid y Manuel que tocaron esta parte del país en 2013.
En septiembre de aquel año, la crecida del río destruyó el puente que conectaba las poblaciones Buena Vista y San José de Guatemala.
Una semana después, ya que las aguas habían bajado, la población cruzaba el río con los pantalones arremangados y haciendo equilibrio con sus pertenencias en la cabeza.
En un recorrido por la zona realizado por el presidente Enrique Peña Nieto el 19 de septiembre de 2013, el mandatario prometió que se tendría un nuevo puente, con mejores condiciones estructurales para ninguna nueva crecida del río obligara en el futuro a las personas a cruzar a pie ese afluente.
Tras esa promesa presidencial, apareció en escena la empresa Logística de Calidad en la Construcción y el Comercio, de la que antes no existe registro público de algún contrato con la Federación.
En 2008, con un capital de 200 mil pesos, Luis Carlos Castillo y María de Lourdes Martínez Díaz crearon esta empresa con el folio mercantil 1278-2 en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, estado en el que nació Castillo Cervantes.
Dio fe de esa apertura mercantil el Notario Mario Alfonso López. Con las mismas iniciales que su dueño (LCCC), el objeto social con el que se registró la empresa fue la compra-venta y renta de maquinaria, abrir y cerrar cuentas bancarias, realizar “toda clase de actos y toda clase de contratos compatibles con su objeto social”, así como participar en sociedades en carácter de accionista.
Según la base de datos disponible en Compranet, desde la fecha de su apertura como empresa no obtuvo ningún contrato con el gobierno federal sino hasta octubre de 2014, cuando la SCT anunció la adjudicación directa del puente.
Con el número SO-00900085-NI83-2014, Logística de Calidad en la Construcción y el Comercio hizo su debut en las bases de datos de contratos del gobierno.







