
En los asientos posteriores de la camioneta Chevrolet Blazer, pereció Jaime Alejandro Arias Martínez tras recibir varios balazos
Un sujeto fue baleado cuando llegaba a su casa de la colonia Palomino Dena, falleciendo poco después cuando su esposa lo trasladaba a la Clínica México Franco Brasileña.
Se trata de Jaime Alejandro Arias Martínez, que contaba con 39 años de edad.
En un narco-mensaje que sicarios dejaron en el lugar, se señala que el hoy occiso era integrante de una banda de extorsionadores que encabeza un tal “Rubio” o “R1”, que opera desde el interior de un penal.
Esta ejecución ocurrió alrededor de las 00:30 horas de ayer, en el cruce de las calles Pensadores Mexicanos y Cultura Otomí, fraccionamiento Benito Palomino Dena, cuando Jaime Alejandro llegaba a su casa manejando una camioneta Chevrolet Blazer verde, modelo 1997, placas de circulación AEF-6293.
De pronto apareció un vehículo Volkswagen Jetta, del que no se estableció el color, pero lo tripulaban al menos tres narco-sicarios, uno de los cuales disparó contra Jaime Alejandro.
Otro de los de los asesinos a sueldo arrojó una cartulina blanca con la siguiente leyenda: “ESTO LE PASARA A TODA LA GENTE DE RUBEN JIMENEZ ENRIQUES ALIAS: RUBIO O R1 QUE MANDA DESDE EL PENA A HACER SUS MAMADAS COMO EXTORSIONAR. CDS/C.U”.
Cumplida su misión, los matones huyeron con rumbo desconocido, mientras que familiares de la víctima salieron del domicilio e inmediatamente llamaron al servicio de emergencia 911,
La esposa de la víctima lo bajó de la camioneta para subirlo al asiento trasero izquierdo y se puso al volante para arrancar a toda velocidad hacia al citado hospital. Enfiló hacia el bulevar Guadalupano con dirección al poniente y a la altura de la colonia Nazario Ortiz Garza se metió en sentido contrario hasta llegar a las puertas de la Clínica México Franco Brasileña.
Pero al revisar el personal médico a la víctima, notaron que ya había fallecido.
Policías preventivos y estatales llegaron al sitio de del atentado, encontrando varios casquillos percutidos calibre 9 milímetros, además del narcomensaje ya citado.
Personal de la Fiscalía General del Estado se trasladó al exterior de la Clínica México Franco Brasileña para dar fe del cadáver, y al revisar la camioneta encontraron siete balazos en la salpicadera y puerta del lado izquierdo.
Al término de las diligencias del caso, peritos sacaron el cadáver para llevarlo al Servicio Médico Forense para practicar la necropsia de ley.
Posteriormente el convoy ministerial llegó al lugar de los hechos para recopilar los casquillos percutidos y junto con el “narcomensaje” los trasladaron a la Dirección de Servicios Periciales.







