“No Sabemos si es el Objetivo, han Cambiado las Prioridades”
Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez

Otto Granados Roldán, subsecretario de Planeación, Evaluación y Coordinación de la SEP (derecha) con el rector de la UAA en conferencia de prensa
No hay una proyección definida para lograr la cobertura universal en educación superior en México, reconoció el subsecretario de Planeación, Evaluación y Coordinación de la SEP, Otto Granados Roldán, quien estuvo presente ayer en la Universidad Autónoma de Aguascalientes para impartir la conferencia magistral “Educación, economía y empleo, ¿hacia dónde van las tendencias de siglo XXI?”.
En rueda de prensa, afirmó que la cobertura en educación superior sigue siendo un reto muy importante ya que a pesar de que desde el año 1950 la matrícula ha crecido 145 veces llegando actualmente a poco más de cuatro millones de estudiantes que cursan ese nivel educativo en México, ya sea a través un programa presencial o en línea, a la fecha se ha alcanzado una cobertura de 36 por ciento.
En ese sentido, indicó que podrían pasar más de dos décadas sin lograr que la educación superior pública tenga aún la capacidad de albergar a todo aquel egresado de bachillerato, no obstante, consideró que el panorama no es precisamente negativo, ya que brindaría la oportunidad a las universidades existentes de invertir más en investigación e innovación, y, por otro lado, podría incluso la cobertura en ese nivel educativo dejar de ser un objetivo preciso en el país, debido a las necesidades cambiantes del entorno.
“Probablemente por las tendencias demográficas, en el largo plazo, quiero decir de aquí al año 2040, un poquito más allá, a lo mejor nuestra cobertura no va a llegar a las coberturas de países como Corea del Sur que iniciaron su proceso de impulso a la educación superior mucho más temprano que nosotros, digamos, a principios de los años 60, por un lado; y por otro lado, por el achatamiento de la pirámide demográfica.
“Esto no necesariamente va a ser una mala noticia, es un área de oportunidad porque, como dije, las universidades van a tener cierto espacio presupuestal e institucional como para fortalecer sus capacidades de investigación, innovación, generación de patentes etcétera, y al mismo tiempo es posible que habrá espacio para impulsar niveles medios, los técnicos superiores universitarios por ejemplo; en Alemania, como ustedes saben, buena parte de los recursos humanos calificados o muy calificados no necesariamente tienen una licenciatura, tiene un grado de técnico universitario”, expuso.
Granados Roldán mencionó que el reto en nivel superior podría tomar un rumbo diferente al de lograr una cobertura como en educación básica.
“Ese es el tema, no estamos seguros ya, no sabemos si es el objetivo, que pudiera verse el alcance a 30 años, a 40 años de llegar al 100 por ciento sea necesariamente ya un objetivo, a lo mejor ya no lo vamos a alcanzar así en esos términos como sí fue en la educación básica porque ahora han cambiado las prioridades, las modalidades educativas han cambiado, las necesidades de la economía han cambiado, las necesidades de mercado de trabajo han cambiado, entonces yo diría que ya en el caso de la educación superior los retos son distintos al de ese objetivo tan específico”, concluyó.







