“El Continente Completo Espera un México Fuerte”
Por Gabriela Jiménez Castañeda

Emanuelle Sánchez Nájera, presidente del CEE del PRD
Las reacciones del Gobierno mexicano ante las humillaciones por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han sido tardías, expresó el líder estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Emanuelle Sánchez Nájera.
“A mí me parece que han llegado un poco tarde. Creo que nos han venido dejando en ridículo en repetidas ocasiones, incluso desde el pasado miércoles había habido muchas voces que le pedían al Gobierno mexicano que cancelara la visita a Donald Trump por cómo se habían venido dando las cosas.
Mandan una avanzada diplomática, y en medio de ésta la respuesta del Gobierno estadounidense es firmar el decreto para construir el muro, entonces quedó perfectamente claro que esto no puede ser una negociación porque hay una parte que no quiere hacerlo”.
En entrevista con Página 24, el presidente del Partido del Sol Azteca reprochó la actitud de sumisión que ha adoptado el jefe del Ejecutivo nacional.
“Ante esta circunstancia tampoco hay gran cosa que hacer, me parece que Peña Nieto había intentado dar varias señales de servilismo, deja de acudir a una cumbre latinoamericana porque se sospechaba que se iba a firmar un acuerdo entre muchos países del propio continente para ir en contra de la postura de discriminación de Donald Trump y, ante tal circunstancia, Peña Nieto decide no acudir”.
La respuesta “también es timorata, porque, en lugar de que el Gobierno salga a decir que de ninguna manera se va a pagar el muro, dicen que mejor han valorado las cosas y deciden ya no ir.
Sigue pareciendo que el Gobierno mexicano le tiene demasiado miedo al Gobierno norteamericano, está actuando de una manera timorata, de mucho pánico de lo que pueda ocurrir”.
Aseguró el perredista, que el temor del Gobierno “obedece a que la Presidencia (de la República) tiene dueños y no son precisamente quienes están ahora en Los Pinos, los dueños son los grandes corporativos transnacionales que están detrás de este presidente, y son quienes se verían terriblemente afectados si es que el Tratado de Libre Comercio se cae y las fronteras comerciales se cierran”.
Asimismo, reprochó que “el pueblo no es el beneficiado, son las trasnacionales quienes se llenan la boca diciendo que México intercambia mil millones de dólares diarios con Estados Unidos, pero ahí precisamente queda la gran deuda que existe de los Gobiernos mexicanos, no de este, desde Carlos Salinas hasta la fecha, de una macroeconomía mexicana que se sostiene, que incluso a veces repunta, pero una microeconomía, que es la del mexicano, que jamás se ve beneficiada.
“Me parece que el pánico que debe tener Peña Nieto es a quedarle mal a sus verdaderos patrones que son estas grandes trasnacionales que están atrás de él”, agregó.
Sánchez Nájera dijo que “la respuesta nuestra como mexicanos, como actores políticos en todos los niveles, debe ser la exigencia del fortalecimiento del mercado interno, es el que logra que el dueño de un pequeño puesto, el que tiene algunas vacas productoras de leche, que tiene unas cabezas de ganado, unas pocas tierras para sembrar, que es productor de algún servicio, es el que verdaderamente se puede beneficiar”.
De esa forma, “ante la cerrazón de los estadounidenses hay una oportunidad de oro para voltear a ver el mercado interno, fortalecerlo, y lograr que la microeconomía se vea beneficiada”.
Dijo además que “los países latinoamericanos nos ven con tristeza, y nos ven con tristeza porque saben que somos una potencia mundial que no se desarrolla por estar pegada a la esperanza norteamericana.
El continente completo espera un México fuerte, que sea punta de lanza, que fortalezca también a los mercados latinoamericanos, que saque la casta por el orgullo de la casta latinoamericana.
Los mandatarios latinoamericanos esperan encontrar en México a un socio comercial, político, cultural, que pueda fortalecer toda la región y que no esté sólo a la expectativa de lo que puedan hacer los norteamericanos”.
Finalmente, Sánchez Nájera recalcó que a pesar de lo dicho por el presidente estadounidense, que culpa al Tratado de Libre Comercio de la pérdida de empleos en aquel país, “puede que sean los empleos que ni los mismos gringos estaban dispuestos a tener.
Al final del día ellos buscan otro ingreso comercial, hay que decirlo muy claro, la fortaleza económica y cultural de Estados Unidos viene de su migración, su formación así está hecha, me parece entonces que es rebelarse ante su historia”.







