“El Mismo Mensaje de Violencia Puede Multiplicarse”
Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez
La tragedia suscitada en Monterrey, en donde un menor disparó contra su profesora y tres de sus compañeros antes de quitarse la vida, puede generar una tendencia no sólo en redes sociales, sino también provocar más situaciones similares ante la idealización de un éxito inmediato derivado de un acto violento, alertó José Ramiro Alemán López, profesor investigador del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).
Actualmente, apuntó, los jóvenes, sobre todo aquellos de las llamadas generaciones nativas digitales, aspiran y confían en alcanzar una gratificación a corto plazo, una idealización del éxito inmediato que va acompañado del uso de ciertos recursos como pueden ser las redes sociales o bien, encaminado a la realización de un acto que propicie popularidad.
“Aprenden a que se puede tener éxito de forma muy inmediata y esto es una educación que no está saliendo de la escuela, está saliendo del ambiente mismo del día a día de la cotidianidad, y además de observar simplemente que mucha gente obtiene éxito de un acto, una sola acción, de la misma manera el acto violento puede ser eso, la búsqueda misma de éxito por un momento inmediato”, expuso.
El que se haya generado una idolatría hacia el joven autor de la tragedia en Monterrey por parte de un determinado grupo o individuos, dijo, obedece a que a través de las redes se es capaz de transformar algo negativo en positivo, pero a su vez crear la percepción de que se puede tener ese éxito de forma rápida tomando como base un hecho lamentable.
“Si recordamos por ejemplo acontecimientos que se dieron en este ámbito en Estados Unidos, había estudiantes que querían tener un éxito aunque hubieran fallecido en ese mismo intento, hacerse famosos, el acto de lograr un éxito por un par de acciones, un sentido inmediato, y entonces en ese sentido es como se logra esa percepción de que se puede tener un éxito rápidamente utilizando los recursos que están a su alcance y las armas son también un recurso”.
Como hipótesis, Alemán López señaló que, en el caso de Monterrey, el joven pudo haber querido tener un éxito al llevar un arma, “distinguirse de los demás, lo anuncia incluso, ‘voy a llevar tal’, quería lograr un éxito inmediato, a lo mejor un reconocimiento de un determinado grupo, pero no le salió el efecto directamente que esperaba, hubo una situación que se creó, que se generó en una colectividad que de alguna manera esa colectividad se volvió como una especie de agresora al propio estudiante y terminó respondiendo a esa acción colectiva de la escuela”.
A partir de ello, se suscitó una tragedia que, difundida en redes sociales, finalmente generó otro efecto, habiendo jóvenes que aplauden al autor de la tragedia y que ahora como parte de un grupo o comunidad se atribuyen este acontecimiento lamentable.
Ante dicha situación, el académico advirtió que, en efecto, “el mismo mensaje de violencia puede multiplicar las formas y variedades de violencia”, una tendencia en la que más personas puedan querer imitar este tipo de actos, ante lo cual debe reforzarse la atención y cuidado hacia los hijos.
“Son factores de riesgo, a veces la tecnología como bien puede derivarse en una situación positiva puede transformarse en un efecto inesperado, en este caso la tecnología puede ser un elemento que marque mucho la influencia actual donde la juventud adquiera prototipos, estereotipos del éxito, y en ese sentido, creo que el joven actualmente es muy sensible a seguir ejemplos que en un momento dado se reflejen como éxitos inmediatos”.







