Un ebrio consuetudinario murió en la casa donde vivía solo, horas después de haber sufrido un golpe en la cabeza producto de una caída.
Se trata de Sergio Enrique García Salado “El Grande”, cuya edad no trascendió, quien falleció en la casa que rentaba, en calle Cesáreo Castro 104, casi esquina con calle Mariano Azuela, colonia Insurgentes.
Alrededor de las 15:45 horas del sábado, los servicios de emergencia recibieron el reporte de que dicho domicilio habían encontrado muerta a una persona, por lo que se dirigieron policías municipales y paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, los cuales comprobaron el reporte, sin que encontraran indicios de violencia.
De acuerdo a los vecinos, la noche del viernes “El Grande”, debido a su estado de embriaguez, cayó de su propia altura y se descalabró, por lo que llamaron al servicio de emergencia. Llegaron paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, quienes se negaron a trasladarlo por encontrarse ebrio.
De esta manera, dos vecinos ayudaron a Sergio Enrique a meterse a su casa, pero se cree que en el transcurso de la madrugada del sábado murió a consecuencia de una congestión etílica. Su cuerpo fue descubierto por su hermano, Carlos Alberto García Salado, de 45 años de edad.
Para dar fe del cadáver, se presentó personal de la Fiscalía General del Estado y al término de las diligencias del caso, frente a familiares del hoy occiso, lo trasladaron al Servicio Médico Forense para practicarle la necropsia de ley.







