“Nos Juntamos Para una Fiesta Espiritual y Termina en Fiesta Pagana”
Por Liliana Ramírez Macías

Carlos Alberto Alvarado Quezada, vocero de la Diócesis de Aguascalientes (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Que las fiestas decembrinas no terminen en tragedia, pide la Iglesia Católica a los feligreses, pues es común que, por el elevado consumo de alcohol en estas fechas, muchas familias se enluten, cuando se supone esta es una época de paz y esperanza.
Carlos Alberto Alvarado Quezada, vocero de la Diócesis de Aguascalientes, requirió a los feligreses no excederse durante estas fiestas y tomar alcohol de forma moderada, pues luego pueden ocasionar un accidente y perjudicar a terceros.
En estas fechas decembrinas, y a unos cuantos días de la Navidad, “tenemos que tener un orden, sobre todo en la cuestión del alcohol, la cuestión de la conducción, que hoy tanto se pone de manifiesto.
La fiesta sin alcohol, bueno, pues no es fiesta, pero también tenemos que tener un orden porque hoy vemos el aceleramiento, el jugar carreritas que enlutan a las familias”.
Una cuestión que preocupa a la Iglesia en estas fechas –dijo– es que a causa de la ingesta de alcohol las familias se enluten, que aquellas celebraciones que deberían ser más espirituales terminen convirtiéndose en “una fiesta pagana”.
Alvarado Quezada manifestó que “una de las cosas que a nosotros nos preocupa es que se enluten las familias a causa del desorden que nosotros buscamos, sobre todo los jóvenes, hay que divertirnos, que la fiesta no sea un motivo de enlutar a su familia, sobre todo de agresividad, sobre todo de las riñas que se hacen también a través de una posada que termina en tragedia”.
Destacó que “la fiesta navideña tiene un objetivo, nos juntamos para vivir una fiesta espiritual y termina en una fiesta pagana, una fiesta de borrachera, una fiesta de desorden, una fiesta de extremos, y esto nos lleva a reflexionar si somos conscientes de cómo debemos vivir la alegría y la fiesta”.
Requirió que se “vaya creando conciencia de que verdaderamente sepamos disfrutar, no sabemos disfrutar de una fiesta, no sabemos disfrutar de una copa, al final del día quien no sabe tomar pues que no tome, porque no solamente es su libertad, también está coartando la libertad del otro.
Hay gente que va en sus coches, hay gente que va caminando y que va sobria, que viene de una fiesta, que viene de alegría, pero por la realidad del otro cometen los accidentes”.
Para finalizar, el vocero de la Diócesis de Aguascalientes agregó que durante estas fiestas decembrinas tampoco debemos dejarnos llevar “por la mercadotecnia, el materialismo y el consumismo”.







