Pretendía Entregárselo a una Estadounidense
A disposición del Ministerio Público de Delitos Familiares, adscrito al Centro de Justicia para Mujeres, se encuentran dos mujeres que reclamaban la modificación de datos en un certificado de nacimiento de un recién nacido, para que una de ellas pudiera llevarse al menor a Estados Unidos como si fuera su hijo.
Se trata de María Mercedes García de León, de 24 años de edad, con domicilio en calle 14 de Febrero 101, de la comunidad Los Pinales, Jesús María, madre del pequeño mencionado y Betty Ann Gutiérrez, de 34 años de edad, originaria y vecina de Estados Unidos.
Todo comenzcó cuando a la clínica Santa Fe, localizada en el cruce de las calles Soberana Convención Revolucionaria y Casimira Arteaga, del fraccionamiento Educación Álamos, llegó María Mercedes para reclamar que en el certificado de nacimiento de su hijo estaba mal su nombre, ya que aparecía el de Betty Ann, por lo que pedía fuera modificado, sin embargo el administrador le manifestó que el día de la atención del parto, con fecha 16 de octubre, ella había proporcionado el nombre de Betty Ann, por lo que no podía hacer el cambio, ya que tendría un problema legal con la autoridad, por lo cual la fémina se retiró.
Ese mismo día por la tarde, el administrador del hospital recibió una llamada telefónica, donde la mujer que hablaba se identificaba con el nombre de Betty Ann y le indicaba que necesitaba corregir un certificado de nacimiento de un bebé, ya que había pretendido llevar a registrar al menor y le había informado personal del Registro Civil que su fecha de nacimiento estaba mal, por lo que solicitaba el cambio; el administrador le respondió que tenía que presentarse personalmente con el documento erróneo y poder validar el cambio, por lo que acordaron de verse al siguiente día.
Betty Ann arribó al nosocomio ayer y al estar hablando con el administrador y mostrarle el documento, hizo acto de presencia otra mujer, que dijo llamarse María Mercedes, acompañada de un menor recién nacido que cargaba en sus brazos, y señaló que era la madre biológica del bebé, que la otra mujer pretendía quitarle a su hijo y llevarlo a los Estados Unidos.
En ese momento el personal del nosocomio optó por comunicarse con las autoridades, arribando minutos después una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública del Municipio, así como una patrulla con elementos de la Comisaría General de Policía Ministerial, quienes al comprobar que ambas mujeres estaban dando una versión diferente con relación a la maternidad del menor, introdujeron a las mujeres en las unidades policiales y las trasladaron al edificio del Centro de Justicia para Mujeres, puestas a disposición del Ministerio Público adscrito a Delitos Familiares.
María Mercedes declaró que Betty Ann es su concuña, que vive en la Unión Americana, y que al enterarse que estaba embarazada, le propuso que cuando naciera el bebé dijera que ella se llamaba Betty Ann, con la finalidad de que el menor fuera llevado a los Estados Unidos de Norteamérica y poderlo registrar en aquel país y para que tuviera dos nacionalidades, ya que todo era en beneficio del menor para su futuro.
Del miso modo, Betty Ann señaló que su concuña María Mercedes estuvo de acuerdo, por lo que el día que llegó para internarse en la clínica del fraccionamiento José López Portillo, al solicitarle una identificación, la mujer dijo que no traía documento alguno en ese momento pero que su nombre era Betty Ann, por lo que así fue registrada; posteriormente al darla de alta, el certificado de nacimiento apareció con el nombre de Betty Ann como la madre del menor.
Días después de salir del hospital, apareció Betty Ann para solicitar que le entregara el menor, toda vez que en el documento oficial, ella era la madre del bebé pero María Mercedes se arrepintió de entregar a su hijo, por lo que se dirigió al hospital para decir que su nombre estaba mal escrito, que lo cambiaran, pensando que era fácil hacer el trámite nuevo.
Cabe destacar que en ningún momento hubo dinero en efectivo de por medio para la compra del menor, que todo fue mediante palabra y de mutuo acuerdo entre las concuñas, sin embargo el Ministerio Público inició carpeta de investigación señalando que ambas mujeres quedaran a su disposición para definir su situación legal en las próximas horas.
Por lo que se refiere al menor, de sólo cinco días de nacido, fue entregado al personal del DIF Estatal, quien mantendrá la custodia del recién nacido mientras se define la situación legal del pequeño.







