Pero Llama Manuel Cortina a Curas a “Tolerar la Actividad del Otro”
Por Liliana Ramírez Macías

Manuel Cortina Reynoso, secretario del Ayuntamiento
El bar la “Casona Corzo”, ubicado en Galeana, casi a un costado del templo del Ave María y muy cercano a la Catedral Basílica, deberá colocar un aislante, como una ventana de doble vidrio, para evitar que el ruido que emite moleste a los feligreses que acuden a misa, señaló Manuel Cortina Reynoso, secretario del Ayuntamiento.
Lo anterior derivado de la queja hecha el pasado lunes por el vicario de la Diócesis de Aguascalientes, Raúl Sosa Palos, respecto a que el ruido de ese establecimiento no permite a los feligreses oir misa de forma tranquila.
En entrevista, Cortina Reynoso comentó a Pagina 24 que, efectivamente, el bar denominado la “Casona Corzo” manejaba un nivel de ruido bastante elevado, el cual afectaba a los feligreses que acuden a misa al templo del Ave María, motivo por el que se le ha requerido a este negocio tomar ciertas medidas para controlar su acústica.
Indicó que el lunes, en que se dio la queja por parte de la Diócesis de Aguascalientes, tuvo contacto con los propietarios del bar la “Casona Corzo”, “ya tuvieron un acercamiento el día de ayer con el párroco, van a tomar medidas respecto al nivel de sonido, que ese es el problema realmente, no hay otro problema porque el problema no es ni siquiera de vialidad ni nada por el estilo, porque los dos lugares, tanto el templo como el establecimiento tienen acceso a pie, el problema simplemente es el nivel de ruido”.
El secretario del Ayuntamiento refirió que los propietarios del bar buscarán “una instalación aislante de sonido hacia el templo”, siempre y cuando se los permita el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), “van a buscar meter una ventana de doble vidrio por fuera de los vitrales, por ejemplo, van a buscar todas las opciones posibles para evitar que una actividad interfiera con la otra”.
No obstante, resaltó que “ninguna de las dos actividades es ilícita”, por lo que debería de haber un poco más de tolerancia por parte de la Diócesis de Aguascalientes para con las actividades realizadas por este tipo de establecimientos.
“Este es un llamado a los responsables de ese templo, hay que saber convivir, hay que saber tender puentes y no levantar muros, hay que entender y tolerar que la actividad del otro puede en algún momento interferir en la actividad propia y tener la capacidad para dialogarlo y mediante el diálogo llegar a una solución”.
Finalmente, el secretario del Ayuntamiento invitó a las dos partes, tanto a los propietarios de la “Casona Corzo”, como a la Diócesis local, a sentarse “y establecer un punto medio en donde sean los menos afectados, con calidad cristiana.
No estoy diciendo que se deba permitir a un establecimiento molestar ni estoy diciendo que el templo debe de impedir la actividad comercial”.







