Marchan en Defensa del Campo, el Territorio y Derecho a la Alimentación
Por Cristina Zareth Hernández Gutiérrez

La concentración transitó por la calle Francisco I. Madero hasta llegar a Plaza de Armas
Ayer arribó el segundo contingente de campesinos e indígenas de la Caravana Nacional “En Defensa del Territorio y el Derecho a la Alimentación”, movilización que se lleva a cabo desde distintas regiones del país rumbo a la Ciudad de México, donde el próximo 14 de octubre realizarán una magna marcha de protesta en contra de la política actual para el campo y el recorte presupuestal a este sector.
A partir de las 2:00 de la tarde el contingente proveniente de Zacatecas y Durango comenzó a llegar a Aguascalientes para reunirse con dirigentes y campesinos locales en la plaza de las Tres Centurias, de donde más tarde partieron para llevar a cabo una marcha por el Centro Histórico de la ciudad, como parte de las manifestaciones que realizan conforme avanza la caravana.
La concentración transitó por la calle Francisco I. Madero hasta llegar a Plaza de Armas, lugar en el que realizaron un mitin y una guardia de honor en memoria de los revolucionarios de la Soberana Convención de 1914.
“¡Si Zapata viviera, que chinga les pusiera!, ¡Zapata vive, la lucha sigue!, ¡La gente se cansa, de tanta pinche transa!, ¡De Norte a Sur de Este a Oeste, ganaremos esta lucha, cueste lo que cueste”, lanzaban durante el recorrido con pancartas y algunas banderas.
Gilberto Carlos Ornelas, miembro del Frente Amplio por la Defensa de los Derechos Sociales de Aguascalientes, resaltó que actualmente 90 por ciento de los trabajadores del campo se encuentra en crisis, mientras que sólo 10 por ciento se ve beneficiado con su producción: los grandes empresarios agropecuarios, a quienes el Gobierno federal apoya con recursos para su fortalecimiento.
Enfatizó que esta política debe cambiar, por lo que las organizaciones campesinas están exigiendo que a partir del Presupuesto de Egresos de la Federación 2017 canalicen mayores recursos a proyectos productivos de los campesinos y pequeños productores con la finalidad de crear más empleo y producir más alimento.
“La demanda principal de esta caravana es la de exigir al Gobierno de la República que modifique la política que mantiene hacia el campo mexicano, puesto que a la fecha ha privilegiado el apoyo a los grandes empresarios del campo y ha dejado en el abandono a la gran mayoría de campesinos, ejidos y poblados rurales, y esto pone en peligro la soberanía alimentaria porque los grandes empresarios producen para la exportación, para obtener más ganancias y aumentar sus riquezas, entonces se reduce el mercado interno y también se pone en peligro la soberanía alimentaria”, expuso.
Por su parte, el dirigente de la Central Campesina Cardenista (CCE) del Estado de Durango, Daniel Castañeda, enfatizó que los recorres presupuestales así como las reformas estructurales han impactado severamente a los productores y ejidatarios, ya que, aunado a la situación económica que enfrentan, hoy en día también deben lidiar con la expropiación de sus tierras ante la proyección urbana e industrial.
Indicó que otra de las exigencias de los campesinos e indígenas es el derecho a ser consultados, previo al desarrollo de un proyecto que se pretenda realizar en comunidades o el campo, a través del impulso a la Ley de Consulta, sin dejar de lado una ley reglamentaria para el derecho a la alimentación, a efecto de que se priorice ante cualquier desarrollo industrial la producción de alimentos.
“Nosotros no compartimos esta iniciativa de que si no hay un acuerdo con el dueño del terreno se le expropia sin pedirle ningún tipo de parecer.
Actualmente han subido a primer grado el tema industrial por encima del campo y lo tanto por encima del consumo humano, aún cuando el consumo de la población debe ser prioritario”, manifestó.

Alberto Varela Fernández, dirigente de la CCE del estado de Zacatecas (Fotos: Eddylberto Luévano Santillán)
Asimismo, Alberto Varela Fernández, dirigente de la CCE del estado de Zacatecas, destacó que es necesario que se impulse desde el Gobierno una regulación de precios que favorezca más a los productores, ya que actualmente por necesidad deben aceptar un bajísimo precio por sus cultivos, mientras que los intermediarios obtienen más de 200 por ciento de ganancia al producto.
“En Zacatecas el principal fuerte para la zona es el cultivo del frijol, estamos en una de las zonas más productivas en cuanto a frijol (…), desafortunadamente el precio está muy bajo, actualmente se paga entre ocho y 10 pesos el kilo de frijol mientras que los coyotes lo venden a 20, 30 pesos”, comentó.
Los asistentes a la movilización coincidieron en que durante el la administración del presidente Enrique Peña Nieto el campo se ha protegido aún más, por lo que, sostuvieron, pugnarán en cada lugar a su paso y finalmente ante la Federación para impedir que se recorte el presupuesto a este sector.







