“No es Posible que nos Hayamos Habituado”
Por Gabriela Jiménez Castañeda

Emanuelle Sánchez Nájera, presidente del CDE del PRD
“Ya no es nada nuevo. No es posible que a estas alturas ya nos hayamos habituado a que sigamos pagando la gasolina más cara del mundo. Hace apenas tres o cuatro semanas señalaba en este mismo espacio que anteriormente la Secretaría de Hacienda nos había dicho que debido a las variaciones económicas mundiales era necesario hacer un reajuste estratégico”, reprochó el presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Emanuelle Sánchez Nájera, respecto al nuevo aumento para la gasolina Magna y el diésel que será aplicado a partir de mañana y que la Secretaría de Hacienda justifica al aseverar que esto es parte del proceso de transición hacia el libre mercado.
En este sentido, el perredista externó: “El dólar se ha mantenido estable, no ha habido grandes movimientos en el crudo, es decir, no ha subido, no ha bajado, no ha habido escasez, es decir, no hay nada exterior que pudiera justificar un incremento de esta naturaleza, y entonces sólo sigue abusándose de la buena voluntad y de la tranquilidad que aparentemente impera entre los mexicanos”.
Asimismo, criticó que estos incrementos a los combustibles son “una muestra clara del mal sistema económico y político que llevan los priístas actualmente y por el cual lo hemos dicho ya, nosotros vamos a luchar por acabarlo”.
Sánchez Nájera refirió que al revisar el Plan de Desarrollo Nacional, el Plan de Ejercicio de Recursos Federales, “poco o nada tienen que ver con este incremento.
De hecho, por un lado te dicen ‘vamos a tener que recortarle el presupuesto a los Gobiernos Estatales y Municipales porque no hemos podido recuperarnos’, y por otro lado te dicen ‘es que tenemos que subirlo (el precio de la gasolina) porque el precio del crudo ya subió’, entonces pongámonos de acuerdo”.
Señaló que tampoco se trata de “apretarle el cinturón a todo el país” y denunció un “juego” del Gobierno al decir “que no se ha podido recuperar el dinero que se ganaba con la venta de los barriles de petróleo” y después sube el precio de la gasolina argumentando “es que sí subió poquito”.
El líder partidista recordó que “cuando se hizo la reforma energética, el precio rayaba en los 60 y tantos dólares, llegó a estar menos de 40 (dólares) y a pesar de eso el precio de la gasolina jamás bajó en México, porque en otros países sí fluctúa”.
El dirigente perredista apuntó: “Me parece entonces (que) eso es sólo tratar de cubrir con una respuesta hecha algo que obviamente están haciendo mal”.
–Se habla de que esto tendrá repercusiones en la inflación al final del año, que será muy complicado pero lo será aún más el 2017.
“En cuanto a los datos económicos que tenemos, ya no puede llamársele ni siquiera desaceleración, estamos ya en una contracción.
Porque ya no sólo dejó de crecer (la economía) sino que está teniendo niveles de déficit, y con esto empeorará porque aunque digan que al final sólo se afecta a quienes tienen automóvil, pues, no es así”.
Explicó debido a que el precio del diésel es el que ha sido más castigado “y este es la materia prima de cualquier transportista, mientras no podamos decir que cada estado es autosuficiente en todo y que sólo consume lo que produce de manera local, pudiéramos llegar a creerles algo”, indicó.
Sin embargo, dijo, “todas las entidades consumen lo que se genera a lo largo de la República Mexicana y se transporta y obviamente (se) consume diésel y, por lo tanto, si el combustible aumenta, el precio de cualquier producto también se incrementa, lo que impacta en el bolsillo de las familias”, añadió.
El presidente estatal del Partido del Sol Azteca extrañó además que anteriormente, junto al “salario mínimo existía el concepto de la canasta básica, es decir con el salario mínimo se podía adquirir estos productos, y ya ninguno de estos dos conceptos está funcionando.
“Según los datos que se daban por parte de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), decía que para que un mexicano pudiera vivir con lo básico requería de dos mil 500 pesos mensuales, (…) una familia de cinco integrantes debe tener ingresos superiores a los 15 mil 500 pesos, lo que no sucede (…), la mayor parte de la población tiene ingresos menores a seis mil pesos, entonces por supuesto que hay una distancia muy grave entre lo que debiera ocurrir y lo que realmente sucede”, concluyó.







