Tras Sufrir “Movimientos de Suelo”, Incendios y Sismos
Por Sara Álvarez Fernández
Trabajadores de Aguascalientes que sufrieron daños en su vivienda del Infonavit recibieron 668 mil 836 pesos durante 2015 y en lo que va del año.
Tan sólo en 2016 un derechohabiente fue beneficiado con 459 mil 723 pesos por “movimiento de suelo” y otro con 35 mil 743 pesos por un incendio.
En respuesta a una solicitud de información el Infonavit informa que en 2015 un trabajador demostró que su casa fue dañada “por un sismo”, y el instituto le entregó 29 mil 703 pesos, tras hacer un cálculo de los deterioros.
En ese mismo año se ejercieron tres seguros del Infonavit por incendios; de 39 mil pesos, 31 mil 39 pesos y 73 mil 628, según la gravedad del siniestro.
Todos los créditos del Infonavit cuentan con un seguro contra daños, que cubre en casos de incendio, terremoto, erupción volcánica, desplazamiento de terreno –siempre que se presente de manera súbita e imprevista– inundación, explosión, huracán, ciclón, granizo o nieve, vientos tempestuosos, objetos caídos de aviones y caída de árboles.
Sin embargo, la póliza no cubre defectos, fallas o deficiencias en el desarrollo, distribución, proceso, manufactura, construcción o instalación del bien asegurado.
Tampoco cualquier falla, deficiencia o defecto de planear, desarrollar, asentar, reparación, construcción, remodelación; así como en los materiales usados en esos procedimientos.
No cubre falta de mantenimiento del inmueble y daños paulatinos, “entre otros”.
El programa de aseguramiento de las viviendas del Infonavit no aplica en los casos cuya deuda no haya sido completamente liquidada a la fecha del siniestro y debe estar al corriente en el pago del crédito.
El seguro de daños no aplica en los créditos Mejoravit.
En el caso de los créditos cofinanciados sólo aplica a la parte de crédito que otorgó el Infonavit.
En los créditos conyugales aplica al principal, y si el principal está liquidado, al conyugal.
En el caso de pérdida total, la gestión del seguro corre a cargo de un despacho de ajustadores, el cual valida el daño que generó el siniestro en la vivienda.
Si se determina que la vivienda sufrió pérdida total, hay dos opciones: liquidación del crédito –el saldo que se tenga en la fecha en la que entregue la carta donde se confirma esta opción– o sustitución de la garantía y reparación total de la vivienda.







