Las Visitas Turísticas Guiadas al Ambalse se Suspendieron
Por Alfonso Morales Castorena

También la presa de Cerro Blanco fue objeto de desagüe por sus compuertas, al ser rebasada su capacidad de almacenaje durante la madrugada de ayer
La sobresaturación de la capacidad de almacenaje de la presa de Malpaso, como consecuencia de la copiosa tormenta que se abatió la noche del viernes pasado y concluyó las primeras horas de ayer, obligó a las autoridades municipales, previa autorización de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) a abrir las compuertas del embalse al filo de la 1 de la mañana del sábado, para efectuar el desalojo del excedente del agua captada, que rebasó sus más de seis millones de metros cúbicos de su llenado total, informó Protección Civil en voz de su titular, Miguel Olguín.
Adicional a ello se mantuvo un estado permanente de prealerta en la zona que bañan las aguas del remanso, correspondientes a los ríos San Gil y Texas, en los que se mantuvieron en vigilia elementos de Seguridad Pública Municipal, los bomberos de la localidad, socorristas e integrantes de los cuerpos de rescate urbano y por la mañana de ayer se restringió el acceso a propios y extraños.
El coordinador de Protección Civil Municipal señaló que los visitantes e incluso parte de las 300 familias que residen en las cercanías de la presa se molestan por ver impedido su paso al vaso y atestiguar la copiosa riada que forma una catarata sin igual al caer, tanto por su cortina de mampostería como por sus compuertas, a una altura aproximada a los 40 metros y a lo largo de casi 100 metros, por la que corren poco menos de 100 litros de agua por segundo.
Incluso, agregó, se ha dado el caso que al burlar el perímetro de seguridad, la gente trata de cruzar la presa caminando por el pretil de la cortina, sin tomar en cuenta que la fuerza de la corriente puede hacerla perder el equilibrio, arrastrarla y lanzarla al fondo del río Gil, con el consiguiente riesgo de muerte.
Aparte de que la misma gente, en su afán por impedir el desalojo del excedente de agua, ha llegado a vandalizar las válvulas del desagüe para evitar que se puedan abrir, ignorantes de que el vital líquido al acumularse en el vaso captador y no tener salida puede llegar a reventar los casi 100 metros de longitud de su cortina y sobrevendría una catástrofe de consecuencias inimaginables.
Por eso es de vital importancia recordarle a la gente que se mantiene un operativo de monitoreo y vigilancia en todas las presas del municipio, auxiliados por elementos de Seguridad Pública Municipal y que por su seguridad debe atender las recomendaciones de las autoridades para evitar el menor riesgo de que se vea involucrada en una tragedia.
El funcionario municipal agregó que ayer en la madrugada también se abrieron las compuertas de las presas de Cerro Blanco y Peña Blanca, para que desalojaran los excedentes de agua que captaron horas antes y que rebasaron sus respectivas capacidades de llenado, pero que hasta el momento la situación está bajo control, no se prevé contingencia alguna y el desagüe de cada embalse se realiza dentro de los canales.







