Los Embalses Están Rebasados en su Capacidad de Almacenamiento
Por Alfonso Morales Castorena

La presa de Malpaso, segunda en importancia en el municipio, inició su desagüe por sus vertederos y compuertas, desde el jueves pasado
Las torrenciales y constantes lluvias registradas en la región del Valle del Huejúcar, en las últimas 48 horas, trajeron consigo la voz de alarma en Protección Civil Municipal derivada de la captación de agua que acumularon las principales presas, tres de las que sobrepasaron su máxima capacidad de llenado y obligaron a la instrumentación de los operativos del caso para vigilar su desagüe por vertederos, compuertas y sus mismas cortinas, en previsión de que su caudal representara un riesgo para las rancherías, comunidades y predios colindantes, informó el titular de la dependencia, Miguel Olguín.
La presa de Media Luna, la más importante en la zona, con capacidad de llenado superior a 15 millones de metros cúbicos de agua, registró una captación mayor al volumen de su almacenaje, que provocó abundante riada para deshacerse, por sus vertederos, compuertas y cortinas, del uno por ciento sobrante a su masa del vital líquido que contenía, formando caudalosa corriente que llenó por completo el cauce del arroyo cercano.
Su abundante y permanente desagüe permitió incluso que “se limpiara” del lirio acuático que la poblaba, que se extendía por casi toda su extensa superficie, ofreciendo un panorama de tapiz verde que impedía constatar el volumen de agua que contenía el embalse, en la opinión de las autoridades del ramo.
Mientras que la presa de Malpaso, la segunda en importancia en el municipio, que tiene una capacidad de almacenaje de más de seis millones de metros cúbicos de agua, el jueves pasado al filo de las 22 horas, luego de que concluyera la tormenta que se abatió en su zona de influencia, se encontraba al 100 por ciento de su llenado y solo la separaban escasos 26 centímetros de su espejo a la corona de su construcción, para considerase que estaba totalmente abastecida del vital líquido, iniciando nuevo vertedero de agua por sus compuertas.
Al respecto, las autoridades de Protección Civil Municipal en combinación con los bomberos calvillenses mantienen una vigilancia estrecha en torno a los dos embalses ya citados, por ser los más visitados por propios y extraños, en previsión de que pudiera presentarse una situación de riesgo de resultados funestos.
Además se ha establecido un programa de coordinación y colaboración con la dependencia denominada Seguridad de la Estructura Hidráulica, dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y de su similar Atención de Emergencia, para abrir las compuertas de ambas presas y regular su almacenamiento, añadió el funcionario municipal.
Para terminar su exposición informó que con base en la red de monitoreo y vigilancia tendida en torno a las diferentes vasos captadores de agua de la comunidad, se confirmó que casi todos ellos se han visto rebasados en su capacidad de almacenaje por las copiosas lluvias del ciclo pluvial de este año.
Así se tiene que las presas La Codorniz, Peña Blanca, Alamitos, Cerro Blanco, Salitrillo, El Temazcal, Loberas, Cebolletas, Palillos, Barranca de Portales, El Taray, El Pueblo y La Palmita ya están totalmente llenas y están vaciando sus excedentes sin que representen un problema para las parcelas o un riesgo para quienes radican en sus alrededores.
En tanto que los embalses de Peña Vieja, Pajaritos, Los Adobes, Los Alates y de Ojocalientillo aún están a menos de 70 por ciento de su capacidad de llenado, pero en el tercero de ellos se mantiene especial atención y vigilancia por la presencia cercana de edificaciones en su entorno, cuyos moradores en un momento determinado pudieran enfrentar alguna probable situación de riesgo, pero hasta el momento no se contempla tomar medidas de mayor precaución ya que el nivel de amenaza es mínimo, concluyó el funcionario municipal.







