Contenedores Rebosantes, Tarjeta de Presentación del Pueblo Mágico
Por Alfonso Morales Castorena

Por segundo domingo consecutivo los visitantes al Pueblo Mágico se llevaron una pésima imagen del lugar, todo por la indolencia de Servicios Públicos Municipales
Pésima imagen de suciedad, falta de aseo, limpieza urbana, de calles convertidas en basureros públicos e inmundicias regadas en la vía pública, sin contar la falta de mantenimiento y lavado general de las fuentes de ornato en la plaza principal y el andador de la calle Centenario, se llevaron los visitantes al llamado “Pueblo Mágico”, ayer en la mañana.
La imagen que se ofrecía a los ojos de propios y extraños, llevó a la ciudadanía a criticar nuevamente el desempeño del titular de la Secretaría de Servicios Públicos Municipales, David López, y de los trabajadores del Departamento de Limpia a su cargo, por el desinterés y la indolencia que muestran, domingo a domingo, para cumplir con su responsabilidad laboral desde hora temprana y que el ahora llamado “Pueblo Mágico” muestre “su mejor cara a quienes le visitan”, señalaron varios comerciantes cuestionados al respecto.
Ellos mismos comentaron que por segundo domingo consecutivo los contenedores rebosaban de desechos en general, de bolsas repletas de basura sobre su tapa, de inmundicias arremolinadas en su base, de objetos de plástico, como platos, vasos y botellas de todo tipo y tamaño tirados a un lado, algunos de los que eran recolectados por al menos uno de los pepenadores del lugar, pero cuya labor le hacía esparcir aún más esa basura.
Caso concreto, dijeron, los contenedores que se localizan en la esquina de las calles Ignacio López Rayón y Jesús Gómez Portugal, ésta última que se encuentra dentro del recorrido que comprende la fantasiosa Ruta del Artista y que por lo tanto debería de ofrecer su mejor aspecto en su trayecto hasta el Santuario de Guadalupe; así como el depósito localizado en las calles Unión y Colón, colindantes con el Centro Histórico, que, incluso, por la gran cantidad de basura que contenían, expelían mal olor.
Los mismos comerciantes agregaron que aún cuando las fuentes de ornato construidas en el andador peatonal de la calle Centenario fueron objeto de vaciado de las pútridas aguas que almacenaban desde hace casi treinta días y de la retirada del basural que contenían, no se les lavó con agua y jabón, mucho menos se les fumigó para evitar la presencia de insectos y alimañas.
Sobre el particular, Delia Huerta Flores expresó: “Así les gusta vivir entre el cochinero en su ‘Pueblo Mágico’.
En el andador Centenario están unos carros ambulantes donde venden cacahuates y discos piratas y tienen meses que no los usan, nada más están estorbando y dando mal aspecto”.
También se refirieron a la nula vigilancia policiaca que se dispensa al Centro Histórico, en cuyas calles los depredadores urbanos noche a noche hacen de las suyas, contándose entre ellos los cristaleros, tumbadores, ladrones domiciliarios y ya más frecuente el actuar de los robacoches, sin olvidar a los pintabardas “quienes no tardan en dañar los murales que forman parte de la llamada Ruta del Artista, para desencanto de sus promotores”, en la opinión del universitario Juan Carlos Velazco López.
Además agregó: “Y así se da baños de pureza el presidente municipal de Calvillo.
Puras promesas, eso es lo que hacen todos los políticos y, la verdad, la policía no hace nada, así de fácil y así se va a seguir, ¡ya qué!”.
Mientras tanto el alcalde Javier Luévano sigue vacacionando en Estados Unidos con cargo al sufrido pueblo de Calvillo.







