Por Sara Álvarez Fernández
Ya aparecieron los dos reos perdidos de Aguascalientes, quienes debieron ser trasladados a un penal de Tamaulipas, pero a uno lo llevaron a Veracruz y el otro está en Puente Grande, en Jalisco.
Jesús Eduardo Martín Jáuregui, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHA) refirió que el hallazgo se pudo hacer gracias al apoyo de la tercera visitaduría de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), aunque aún se desconoce la razón del cambio de destino de estos reos del fuero federal. En el caso de uno, presentó un amparo para no pisar la cárcel de Matamoros.
Cabe señalar que sin dar previo aviso a familiares, el pasado abril se trasladaron a 40 reos del estado a diferentes puntos del país: Morelos, Chiapas, Durango e incluso a las Islas Marías, a pesar de que entre ellos se encontraban pacientes psiquiátricos que requerían un trato especializado.
El ombudsman subrayó que un traslado improvisto viola los derechos humanos de los reos, ya que lo recomendable es pugnar su sentencia en los penales más cercanos a su estado de residencia. Sólo en casos especiales pueden ser llevados a penales de alta seguridad, pero con aviso previo: “Lo que estamos buscando es que se reinserten y para que esto pueda pasar es muy importante contar con el apoyo de la familia. Si los alejamos el problema se agudiza”.
Martín Jáuregui subrayó que serán permanentes las inspecciones en los penales de Aguascalientes, para lo cual han contado con el apoyo de personal de la CNDH; “que no encontraron autogobierno, no existe ausencia de autoridad, se encuentran en orden, se cumplen los reglamentos y funcionan de manera satisfactoria”.
Sin embargo refirió que aún no se cumplen todos los criterios internacionales en cuanto a la atención, ya que no tienen agua potable ni agua caliente, los talleres trabajan de forma deficiente, están hacinados en los talleres y en muchas de las celdas el número de internos excede las recomendaciones internacionales.







