El Problema se ha Agravado en Seis Meses y MIAA no Actúa
Por Benny Díaz

Vecinos de la calle Juan Sarabia denuncian que el drenaje colapsó por completo y las aguas pestilentes comenzaron a brotar sin freno por resumideros, sanitarios e incluso fregaderos de las viviendas (Foto: Francisco Javier Sosa Ordoñez)
Un verdadero infierno sanitario e inhumano padecen vecinos de la calle Juan Sarabia, en la colonia Insurgentes, donde la indiferencia del Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes (MIAA) y de las autoridades municipales mantiene a varias familias –en su mayoría compuestas por adultos mayores– respirando y cohabitando con materia fecal disuelta en aguas negras desde hace medio año.
Lo que inició como una falla en la red de alcantarillado municipal escaló la semana pasada a niveles de emergencia de salud pública: el drenaje colapsó por completo y las aguas pestilentes y contaminadas comenzaron a brotar sin freno por resumideros, sanitarios e incluso fregaderos de las viviendas.
Los vecinos afectados, encabezados por Miguel Torres y Graciela de la Riva Díaz, alzaron la voz con indignación ante el descaro y la indolencia con que han sido tratados por la burocracia municipal:
“Llevamos seis meses reportando esto a MIAA y la única respuesta es que ‘ya estamos en la lista’. Fuimos directamente al Miércoles Ciudadano a exponer la cochinada en la que vivimos y nos salieron con la burla de que irán a reparar cuando tengan tiempo. ¿A poco si esto pasara afuera de la casa del alcalde Leonardo Montañez Castro o de la gobernadora Teresa Jiménez Esquivel tardarían seis meses en mandar las cuadrillas?, por supuesto que no, a ellos se lo resuelven en cinco minutos”, manifestaron los inconformes.
La desesperación ha llegado a tal grado que uno de los vecinos solicitó autorización a MIAA para pagar con sus propios recursos a un fontanero particular. La respuesta del organismo operador fue un rotundo “no”, argumentando que por tratarse de un problema en la vía pública únicamente el personal de MIAA tiene la facultad de excavar y reparar. Es decir: ni hacen ni dejan hacer, condenando a la comunidad a seguir inundada en inmundicia.
La situación es crítica. En varias fincas el brote de aguas negras alcanzó los aljibes donde las familias almacenan agua limpia para el consumo diario, contaminando por completo sus reservas vitales.
La mayoría de los habitantes son adultos mayores que enfrentan complicaciones severas de salud al no poder accionar la palanca del baño: en lugar de desechar, los residuos brotan con mayor fuerza hacia afuera. Muchas personas de la tercera edad han optado por aguantarse durante días, lo que los coloca en riesgo inminente de desarrollar peritonitis o infecciones gastrointestinales y urinarias.
No pueden bañarse, lavar ropa ni preparar alimentos con higiene mínima. En el caso más dramático, una mujer de la tercera edad habita un domicilio donde el baño se encuentra dentro de la misma recámara: debe pasar las noches respirando directamente los gases tóxicos y las fétidas emanaciones de las aguas negras que no dejan de borbotear.
Pese a que el servicio es nulo y altamente peligroso para la vida humana, los recibos de MIAA continúan llegando puntuales mes con mes, con montos de entre 350 y 750 pesos.
“Para cobrar sí son muy buenos y no perdonan un solo peso, no nos hacen ningún tipo de descuento ni consideración por ser adultos mayores, pero eso sí, nos están cobrando por traernos la porquería hasta dentro de la cocina”, denunciaron Miguel Torres y Graciela de la Riva Díaz.
Hasta el momento no se ha desatado un brote epidémico grave, pero el límite de la paciencia llegó a su fin.
Los vecinos de la calle Juan Sarabia exigen al Ayuntamiento de Aguascalientes y a la directiva de MIAA que acudan de inmediato a reparar el colapso del drenaje antes de que la negligencia oficial cobre la salud o la vida de los adultos mayores de la zona.




