Un vendedor y comprador de vehículos fue asesinado luego de ser presuntamente torturado en una terracería junto al campo de beisbol de la comunidad La Concepción, en San Francisco de los Romo.
Mauro Armando Femat Esparza, de 52 años, fue la víctima mortal. Lo identificó su pareja sentimental, Lizette “N”, de 36.
De acuerdo a las primeras indagatorias, los hechos comenzaron la tarde-noche del sábado, cuando el hoy occiso salió de lo que fue su casa, en el fraccionamiento Club Campestre San Carlos, en Pabellón de Arteaga, a bordo de un auto Mazda 3 gris, con placas de Aguascalientes.
Su mujer le estuvo llamando al celular, pero nunca obtuvo respuesta y al final era renviada a buzón, por lo que comenzó la preocupación, la cual aumentó cuando Mauro Armando no regresó a su casa.
Al filo de las 12:15 de la tarde de ayer domingo, jugadores de beisbol que acudieron al campo referido, vieron que un hombre se encontraba tirado y tenía huellas de violencia, por lo que llamaron al servicio de emergencia 911.
Acudieron policías estatales y municipales y socorristas de la Secretaría de Salud de San Francisco, quienes confirmaron la muerte del hasta ese momento desconocido, quien presentaba golpes y tiros en el pecho y en el abdomen, principalmente.
Asimismo, fijaron unos 13 casquillos percutidos, cuyo calibre no fue dado a conocer, así como unos anteojos y una gorra con manchas de sangre, por lo que acordonaron la zona.
De acuerdo a versiones de habitantes del asentamiento, durante la noche del sábado escucharon al menos 10 balazos y otros dijeron que los escucharon antes del amanecer.
Para dar fe del cadáver se presentaron elementos del Instituto de Ciencias Forenses y Servicios Periciales y de Homicidios de la Agencia Estatal de Investigación Criminal.
En la inspección ministerial, las autoridades presumieron que la víctima fue llevada a ese sitio para ser torturada y acribillada por los asesinos.
Al término de las diligencias del caso, los peritos trasladaron el cuerpo al Servicio Médico Forense.
Al cierre de esta edición, el coche que manejaba Mauro Armando no había sido localizado.




