
La moto Yamaha blanca con azul que conducía el hoy occiso Miguel Alejandro Mendoza y estrelló contra un arbotante
Un motociclista se mató de forma espantosa cuando jugaba arrancones sobre la avenida José María Chávez, frente al parque Rodolfo Landeros Gallegos. Miguel Alejandro Mendoza, de 30 años, es quien murió víctima de su propia imprudencia.
El mortal accidente comenzó los últimos minutos del viernes 3, cuando a bordo de la jaca de acero Yamaha blanca con azul, con placa Z5-SJ-9 de Zacatecas, se dirigía hacia el norte sobre la mencionada arteria.
A llegar al cruce con la avenida Siglo XXI, se detuvo por indicación del semáforo, y al encenderse la luz verde, Miguel Ángel y el conductor de otro vehículo arrancaron casi al mismo tiempo, iniciando en ese momento la carrera.
Frente al centro comercial Villasunción y el parque Rodolfo Landeros Gallegos, a la altura de la calle Abraham González, el motorista perdió el control hacia la izquierda, subiendo la Yamaha subió al camellón central en donde se estampó contra un arbotante. Por efecto del brutal golpe, el conductor salió expulsado y se deslizó aproximadamente 50 metros, mientras que la moto terminó a 200 metros de la víctima.
Automovilistas que presenciaron el aparatoso percance, se detuvieron para tratar de auxiliar al motociclista, al tiempo llamaban al 911.
Cuando llegaron policías municipales y de vialidad, seguidos por paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, se dieron cuenta que Miguel Alejandro tenía el cráneo destrozado y lo cubrieron con una cobija.
Acordonado el lugar, se presentaron elementos de la Dirección General de Investigación Pericial y de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios, quienes tras realizar las diligencias correspondientes, hicieron el levantamiento del cuerpo sin vida y lo trasladaron al Servicio Médico Forense, para realizar la necropsia de ley.
Encuentran Dedo
Al amanecer, empleados de la Dirección de Limpia, como de costumbre, comenzaron a recolectar la basura del camellón central de la avenida José María Chávez, desde el Primer Anillo, hasta la avenida Siglo XXI y, horas más tarde, en una camioneta de redilas colocaron las bolsas con basura.
Al filo de las 15:00 horas, arrojaron las bolsas al contenedor de acero 01050, sobre la calle Wasco, entre la avenida López Mateos y la calle Francisco G. Hornedo, en la Zona Centro, muy cerca de las instalaciones de la Dirección de Limpia. En eso momento quedó al descubierto parte de un dedo pulgar, por lo que los empleados llamaron al 911.

Parte de un dedo de la víctima y otros indicios, fueron a dar a la basura por la ineficiente búsqueda de los peritos de la Fiscalía
Al lugar se dirigieron policías municipales y posteriormente elementos de la Dirección General de Investigación Pericial, quienes confirmaron el hallazgo.
Además, al seguir buscando entre el desperdicio, encontraron parte de un guante de tela negra con gris, además de una de las tapas de la motocicleta con la leyenda Yamaha e inmediatamente presumieron que se trataba del fatídico accidente ocurrido la noche del viernes.
Por ello, se estableció que los peritos no inspeccionaron bien la zona y horas más tarde, los recolectores de basura, sin darse cuenta, recopilaron los mencionados indicios que posteriormente quedaron al descubierto.







