Las Unidades que no Tramiten su Permiso no Podrán Circular
Por Benny Díaz

Ricardo Serrano Rangel (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
Las empresas que en Aguascalientes tienen unidades de transporte urbano deben entrar a lo que debe ser, de lo contrario, aquellos que no han tramitado el permiso “deber ir tomando sus decisiones” porque no se les va a permitir continuar laborando y tampoco a aquellos que se pasen de la norma en cuanto a los modelos. Cada año irán saliendo aquellos que ya no estén en buen estado y se conviertan en modelos antiguos, por ejemplo, están por salir los 2009 y 2010, aseveró en entrevista colectiva Ricardo Serrano Rangel, titular de la Coordinación de Movilidad.
Se decidió sacar de circulación a decenas de unidades porque no contaban con los permisos, se hizo un decreto para que los tramitaran y hubo tiempo suficiente para ello, por eso los comenzaron a expedir del 16 al 31 de agosto para que pudieran seguir trabajando.
“Había cuatro empresas, y estamos hablando de que 86 camiones no traían nada y otros no lo tramitaron porque las unidades estaban en el corralón o accidentados; esos tienen que tramitar la liberación y luego el permiso”.
Se requiere de financiamiento para mantener a los urbanos con modelos de menos de 10 años de antigüedad “y esa decisión se tomó con los acuerdos. Todas las unidades cuentan con eso, ya sea con dinero del estado o de otra financiera, pero los autobuses se tienen que pagar, y si quieren trabajar, de contar con permiso, y los que no, poder ir tomando otras decisiones”.
Los 43 camiones que entraron hace días “los consiguieron los permisionarios. El asunto es que no dejemos de prestar los servicios, y si para eso hay que habilitar camiones que están fuera de la norma (modelos antiguos), no quiero ponerlos a rodar, no quiero llega a eso, a menos que estén en buen estado, y serían 44 en todo el sistema”.
Y como en Gobierno del Estado están conscientes de que “evidentemente es difícil que se renueven los carros por la situación económica, por eso se les brinda apoyo en combustible y mantenimiento”.
De las unidades que comenzaron a funcionar recientemente, a los choferes los contrataron las empresas locales y “los pusieron a trabajar. Ellos arreglaron el sueldo con la garantía de que lo recibirían estuvieran rolados o parados; tenemos nosotros ese conocimiento”.
Reconoció que ya no volverá a ser igual la demanda de transporte público post pandemia porque “las empresas conocieron lo que es el home-office; y en educación, el modelo híbrido. Ya no son tantos los que requieren de transportarse diariamente, pero hemos planteado la necesidad de que para que haya un buen esquema de servicio, se requiere inversión privada y pública, un solo sistema en el proyecto para que haya mejores rutas, un número necesario de carros para que puedan entrar a funcionar lo que es el trasbordo, pago electrónico, prepago y fideicomiso; de otra forma no se podría si cinco empresas trabajaran cada una por su lado”.
Expuso que si se trabaja de manera coordinada en una sola, entonces habría mayor posibilidad de meter más unidades en las rutas con más demanda, como la 50, en donde “ahorita traemos 46 carros y no nos damos abasto, hay que meter más. El secreto es que haya los suficientes cuando hay más gente, y cuando baja los envías a otras rutas o a descansar a las terminales para tener unidades de reserva; y esto se logra si están todos en un solo sistema, de otro modo, cada cual trae sus camiones”.
Para que quedara más claro, ejemplificó: “La situación de la ruta 12, que es desde Calvillito hasta Vicente Guerrero, se debe trabajar ese circuito con trasbordo, porque la mayoría de los usuarios solo llegan hasta el centro y de ahí siguen poquitos hasta el destino final; entonces si hay ese trasbordo habrá más efectividad, y eso solo se consigue en un solo sistema y una sola administración que controle las unidades”.







