“Ni en COVID, ni en Enfermedades Respiratorias”
Por Benny Díaz

Víctor Monroy (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
Hay malas noticias para aquellos padres de familia que estén esperando que no haya ninguna posibilidad de contagio para mandar a sus hijos a la escuela, y es que “el riesgo cero nunca existirá. La clave está en una palabra, y es corresponsabilidad”, manifestó el pediatra y especialista en enfermedades infecciosas Víctor Monroy, quien se desempeña en el Hospital Hidalgo.
En la conferencia de prensa del gobernador, el galeno dijo que el COVID-19 existirá “al igual que las enfermedades respiratorias han estado todo el tiempo, como la varicela, influenza y muchas con las que hemos tenido que aprender a convivir, y ahora también toca con esta. Si todos participamos y somos responsables disminuimos el riesgo, pero en este año y medio de pandemia ya sabemos el comportamiento y cómo afecta a los niños”.
Por fuerte que parezca, hay una realidad y es que “los menores pueden enfermar, y sí, también fallecer. En estos momentos el porcentaje de defunciones es del uno por ciento por cada niño. Es importante que sepamos quiénes son los que están en riesgo en pacientes pediátricos y que pueden complicarse si adquieren Coronavirus y son: obesidad, cáncer, enfermedades renales y cardiacas”.
Víctor Monroy se mostró totalmente a favor del regreso a clases presenciales porque “el daño colateral todavía no lo alcanzamos a dimensionar, los trastornos emocionales que los afectan en lenguaje y violencia intrafamiliar son mucho más graves que lo que COVID-19 puede hacer”.
De ahí que el IEA brinde la disponibilidad del modelo híbrido con clases semipresenciales, pues aquellos niños con factor de riesgo pueden optar por clases a distancia. También se debe tomar en cuenta si en casa “hay un papá con diabetes descontrolada, VIH o cáncer, porque son cosas a considerarse para decidir si se manda o no al hijo a clases”.
Todavía no se sabe el efecto emocional que hay en el mundo, porque no es lo mismo socializar a través de una pantalla que en directo, por eso los padres de familia “deberán estar al pendiente de sus hijos ante cualquier síntoma y tomar conciencia de no mandarlos si saben que tuvieron contacto con algún caso positivo; ahí lo que procede es vigilarlo durante 14 días. Es la única manera de garantizar que cada vez haya más seguridad en las escuelas y recordarles que las medidas de higiene a seguir son el uso de mascarilla, que haya solo el 40 por ciento de aforo y mantener las aulas ventiladas. En este momento los niños de preescolar son los que más familiarizados están en el uso correcto de cubrebocas”.
También hay que fomentarles la práctica de ejercicio, porque un niño con esta actividad tiene ocho veces menos riesgo de generar complicaciones por COVID, “eso es lo que la pandemia nos ha enseñado, y se requiere de una planificación para que haya el menor riesgo, pero es una enfermedad infecciosa y hay que aprender a vivir con ella, no será la última pandemia que enfrentemos”.
Los síntomas de los niños no son iguales a los de un adulto, por ejemplo de que pierdan el olfato y el gusto, con ellos es diferente, y en un 40 por ciento se puede presentar un problema digestivo con dolor abdominal, diarrea y vómito.
La fiebre se va a presentar en casi todos y también podrán tener dolores en las articulaciones, pero en donde hay que estar muy alerta es en los síntomas digestivos, ya que en ocasiones “no queda muy claro en los pacientes y se pueden confundir con cuadros de apendicitis, cuando en realidad es COVID”.







