Juan Antonio Hernández Organista:
Por Benny Díaz

Juan Antonio Hernández Organista
“Sí hacen falta más personas, nunca sobrarán manos, para extender las redes de búsqueda de desaparecidos”, mencionó Juan Antonio Hernández Organista.
El titular de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas, aseguró que se sigue trabajando para encontrar a quienes por alguna razón dejan su hogar y sus familias entran en un estado de desesperación por encontrarlos.
Y para lograr eso se requiere del trabajo de muchos individuos, sobre todo de las que conforman asociaciones que se dedican de tiempo completo a esta labor, con la esperanza de encontrar a sus seres queridos y que muchas veces les va la vida en ello.
“Para realizar la búsqueda debemos ser más estratégicos y analíticos”, aunque en Aguascalientes no han encontrado fosas clandestinas.
Y no es precisamente la Comisión la que sale en búsqueda de aquellos que tienen años desaparecidos y no hay ni una sola pista de dónde pueden estar.
Aunque aseguró que de cada uno de estos casos se tiene un expediente en la Fiscalía General del Estado y que se intercambia información con sus similares en todo el país, pero no es suficiente.
Y no lo es, porque hay casos en donde esas carpetas duermen el sueño de los justos y no se hace investigación alguna y salen con la premisa de que por “problemas familiares” es que las personas deciden irse y perderse para huir de esa situación.
También hay desapariciones documentadas como forzadas, como los del Maverick y de los que no se sabe absolutamente nada y cuyos hechos ocurrieron entre 2010-2015, años de terror en la entidad, con las torturas realizadas en la Procuraduría General del Estado.
Hernández Organista coincide con el fiscal Jesús Figueroa que la mayoría de los que desaparecen logran ser localizados y se encuentran con amigos, parejas u otros familiares.
Y reiteró que de los que desaparecen se encuentran en el rango de edad de 11 a 17 años, en su mayoría mujeres, y que el fenómeno se debe a que en llamada “generación de cristal”, al primer regaño de parte de los padres los jovencitos escapan.
Aunque claro, también hay casos de violencia intrafamiliar demasiado fuerte y otros tipos de afectaciones que hacen que las personas huyan de su grupo nuclear.







