Matan y Descuartizan a Familia Residente en Aguascalientes
Un matrimonio y su pequeño hijo, originarios de Hidalgo, vecinos “desde hace muchos años” en Aguascalientes, fueron asesinados y sus cuerpos decapitados y desmembrados, fueron arrojados en las inmediaciones de una presa, en Villanueva, Zacatecas.
Las víctimas mortales fueron Andrés Jurado Ibarra, de 41 años; Janeth del Razo Jiménez, de 33 años y su vástago de tres años y nueve meses, los cuales tenían su domicilio en un fraccionamiento cerrado, muy cerca del Mercado de Abastos.
Las autoridades investigan si en Aguascalientes la familia fue “levantada” y el escalofriante asesinato fue perpetrado territorio zacatecano.
De acuerdo a la información proporcionada por familiares, el sábado 3, la pareja les avisó que “saldrían de viaje o acudirían a una reunión”, sin que supieran a dónde, pero ya no tuvieron contacto con ellos durante todo el domingo 4, ya que los celulares de Andrés y Janeth estaban apagados.
El lunes 5, procedente de Hidalgo, un hermano de Andrés llegó a Aguascalientes y se dirigió a la casa de la familia, donde se dio cuenta que el carro de su consanguíneo, Suzuki Swift azul metálico, con dos franjas negras en el cofre, placas AAP-804-C, tampoco estaba en el domicilio.
El hidalguense se dirigió a la Fiscalía de Aguascalientes para reportar como desaparecidos a su hermano, cuñada y su sobrino, por lo que tanto en Aguascalientes, así como en Hidalgo, principalmente en la página de Facebook “Buscando Sonrisas”, fue subido a las redes sociales un boletín de búsqueda.
La mañana del martes 6, las autoridades de Villanueva, Zacatecas, tomaron conocimiento del hallazgo de dos troncos humanos, tirados junto a una presa.
En el lugar trabajaron elementos del Instituto Zacatecano de Ciencias Forenses, quienes recolectaron los restos humanos, notando que la cabeza de la mujer tenía lo que parecía un orificio de bala muy cerca de la oreja izquierda, lo que parece ser un balazo y los ojos amoratados.
Al término de las diligencias del caso, los restos de la pareja fueron trasladaron al Servicio Médico Forense, donde fueron plenamente identificados por sus familiares.
Dos días después, el jueves 8, el cuerpo desmembrado del infante, que no fue decapitado, fue encontrado en las inmediaciones de un arroyo en Tayahua, perteneciente a Villanueva, Zacatecas.
En un principio se dijo que Andrés y Janeth trabajaron como policías, pero no se estableció si en Aguascalientes o en Hidalgo, aunque en este estado ninguna corporación policiaca lo admitió.
Un hermano del hoy occiso, en entrevista con esta Casa Editorial, señaló que están muy desconcertados y destrozados moralmente por lo sucedido, desconociendo el motivo por el que las víctimas fueron asesinadas de esa manera tan cruel y despiadada: “Desgraciadamente entregaron a mi hermano y su familia en partes, sinceramente hasta tengo miedo de hablar”, finalizó.







