Es Mucha la Brecha: Valeria López
Por Benny Díaz

Hay mujeres que deben de renunciar a su trabajo porque las empresas no tienen esa cultura de dar permisos, y los niños a edad temprana requieren de cuidado (Foto: Archivo/Artemio Guerra Baz/Cuartoscuro)
Valeria López Falcón, integrante del Colegio de Economistas de Aguascalientes, dio a conocer que hay una brecha salarial muy grande entre las mujeres que tienen hijos y los hombres, pero también en relación con aquellas que no son madres.
Son varias las razones por las que se da esto: las características socioeconómicas, el nivel de educación, la antigüedad en el puesto y el sector donde se desempeñan, aunado al tipo de operación y contrato realizado.
Las situaciones socioculturales de una mujer que tenga su maternidad y que también se desempeñe laboralmente no han cambiado mucho, porque se tiene la creencia de que rendirán menos que aquellas que no tienen descendencia y aún más sobre los hombres, quienes no tienen derecho a licencia por maternidad por 40 días.
Por eso es interesante analizar estos puntos y resaltar que la incorporación al mercado laboral de las mujeres que son madres es más estrecha. Además, cuando hay quienes ya tienen un trabajo y luego se embarazan, también reciben menos salario durante el periodo en que deben estar con el hijo.
Hay mujeres que deben de renunciar a su trabajo porque las empresas no tienen esa cultura de dar permisos, y los niños a edad temprana requieren de cuidados. Además, al no contar con estancias infantiles se necesita dejar encargados a los niños y no todos los abuelos están dispuestos a cuidarlos, y pagar a un tercero tampoco resulta redituable, por lo que se ven obligadas a dedicarse a las labores domésticas y al cuidado de los hijos.
En este sentido, las mujeres que son madres se ven en la necesidad de hacer un paréntesis en su vida laboral y eso les afecta para tener acceso a la jubilación, cosa que no ocurre con los hombres, pues cuando llega el momento de retirarse de su vida económicamente activa, tienen derecho a una mayor cantidad de dinero.
Para esto también influye el nivel de estudios, porque no es igual el salario de alguien que se dedica a la manufactura que el de un profesionista. Esto también se ve entre uno y otro género, porque en ambas circunstancias se privilegia a los hombres.
Todo esto se puede analizar con el tipo de contratos que hacen a cada género. Debido a esta situación las mujeres muchas veces se ven obligadas a incursionar en el autoempleo, que les permite cuidar a sus hijos y seguir generando ingresos para su familia.
De ahí que cada vez aumente el porcentaje de las mujeres que venden cosas por catálogo y que ahora también se apoyan en las redes sociales para impulsar sus micronegocios.
Y esto ha hecho que surja todo un fenómeno económico por la manera en que comienzan a desarrollarse. Hay casos de éxito en donde logran, incluso, generar más ingresos que cuando tenían un trabajo formal, con prestaciones, un horario que cumplir y con algunas trabas para poder ejercer su derecho a la maternidad.
Sin embargo, no todos los casos son así, hay quienes siguen sin generar ahorro para una pensión y tampoco logran destacar en las ventas, ya que es algo que no a todas las personas se les facilita de la misma manera.







