“Se Requieren Mejores Políticas Públicas Preventivas”
Por Benny Díaz

Érica Palomino Bernal (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
El incremento de feminicidios en Aguascalientes y en todo México debido al machismo de los esposos o exparejas de las víctimas es preocupante, pero “castrarlos químicamente no es una solución porque son personas con derechos y sería atentar contra su cuerpo”, manifestó en entrevista la diputada Érica Palomino Bernal.
Reconoció que a nivel legislativo se ha quedado mucho a deber, pero también “se requieren mejores políticas públicas a nivel de prevención, porque la violencia se ejerce desde dentro, y en el caso de aquellas que son maltratadas sólo se les protege por 48 horas”.
Después de ese tiempo, y aunque haya órdenes de restricción, muchas veces se tardan en llegar o simplemente el violentador no las respeta y se acerca a la víctima para continuar con su dinámica de terror.
Es por eso que según la diputada, una mujer víctima de violencia debería permanecer en la casa de refugio de dos a tres meses, tiempo en el que legalmente se pueden recurrir a muchos más recursos para lograr que esté segura y a salvo.
Lo mismo debe ocurrir para con los hijos, que en muchos de los casos son usados como rehenes para continuar dentro de la misma dinámica de violencia y chantajes.
Érica Palomino dijo que es importante el empoderamiento de las mujeres para buscar opciones que les permitan continuar con su vida sin depender en ningún sentido de un hombre, ya que hay muchas que se sienten o ven “obligadas” a permanecer, aunque no lo quieran, junto al maltratador por cuestión meramente económica.
La legisladora de Morena dijo que “aunque me duela, tengo que reconocer que con el cierre de guarderías muchas mujeres se vieron afectadas porque no tienen en dónde o con quien pueden dejar a sus hijos”.
Además de que no todas cuentan con seguridad social de parte del IMSS para tener acceso al servicio de guardería.
Palomino Bernal dijo que es urgente y necesario legislar a favor de la niñez y de las mujeres que están en cuadros de violencia intrafamiliar, sin importar el grado en que se encuentren, ya que desde el primer grito o jalón inicia esa situación que afecta de todas las formas a quienes son maltratadas.







