Un pepenador sufrió un ataque epiléptico y cayó de cabeza a una pileta de agua, siendo rescatado tardíamente por su concubina, en el fraccionamiento Anexo Palomino Dena.
Alrededor de las 10 de la noche del viernes, en el 911 recibieron el reporte de que en la Calle 23, casi esquina con la calle Humberto González Araujo, una persona había muerto ahogado en una pileta.
Cuando llegaron policías municipales de la Delegación Jesús Terán Peredo y paramédicos de la Secretaría de Salud, ingresaron al domicilio y tuvieron a la vista el cadáver de Jorge Antonio “N” “N”, de 36 años de edad.
Porfiria “N” “N”, de 43 años de edad, les dijo que minutos antes salió de la casa acompañada de su hijo para comprar comida.
Cuando regresaron, encontraron a Jorge Antonio sumergido en el depósito de agua que está en el patio trasero, por lo que inmediatamente lo sacaron, pero ya no respiraba.
Agregó que su pareja sufría de ataques epilépticos, por lo que cree que al pasar junto a la pileta comenzó a convulsionarse y cayó de cabeza para morir ahogado.
Personal de la Fiscalía General del Estado acudió para dar fe del cadáver, pero al conocer la enfermedad que padecía el pepenador no inició carpeta de investigación.







