Dos Mujeres Mueren

Bastó un chispazo para que la pirotecnia arrasara con el lugar
Una sexagenaria y su nuera encontraron horrorosa muerte, al estallar la sacristía del templo de San Isidro Labrador, en El Chiquihuitero, Calvillo, donde tenían almacenados, por lo menos, 500 cohetones que serían utilizados, sin permiso alguno, para la fiesta patronal.
Las víctimas mortales fueron María Rojas, que contaba con 61 años de edad y era coordinadora de algunos programas del DIF Municipal de Calvillo y su nuera Ana Luisa Figueroa, de 34 años.
Los hechos comenzaron minutos después de las seis de la mañana de ayer, cuando al menos 17 personas acudieron a dicho recinto, localizado en calle Mar Rojo 101, para realizar el primero de nueve rosarios que finalizarían el día 15 de mayo, Día de San Isidro Labrador.
Al término del rosario, los creyentes, en su mayoría mujeres de la tercera edad, se retiraron a sus respectivos domicilios, mientras que María y Ana Luisa se dirigieron a la sacristía donde “iban a planchar la sotana del padre” y hacer labores de limpieza.

No quedó piedra sobre piedra
Mientras tanto, en uno de los cuartos donde se almacenaba pirotecnia que iba ser utilizada durante el novenario, por algún motivo estalló. La construcción voló en pedazos, escuchándose un estruendo en toda la comunidad, además de resultar con daños el templo y por lo menos tres casas.
“Parecía que estaba temblando”, dijo un vecino.
Al recibir el llamado de auxilio, realizado por decenas de personas, que reportaron que había “personas muertas, enterradas y desaparecidas”, se dirigieron policías estatales, municipales, paramédicos de la Secretaría de Salud y los bomberos de Calvillo, llegando posteriormente militares y bomberos del estado.
Al buscar entre los escombros, en lo que fue el patio de la Sacristía, fue encontrado el cadáver de una mujer, mientras que en la azotea de una casa, frente a lo que era la sacristía, hallaron otro cuerpo. Continuando con la búsqueda de personas, los uniformados localizaron un brazo humano.

El retiro de uno de los cadáveres
Acordonada la zona, arribaron para dar fe de los hechos, elementos de la Dirección General de Investigación Pericial y de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios, encabezados por el Ministerio Público adscrito a hospitales.
Al término de las diligencias del caso, minutos antes de las 11:00 horas, peritos, apoyados por los bomberos, hicieron el levantamiento de los cuerpos para ser trasladados al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley.
Habla el Alcalde
Las labores de búsqueda, recolección de indicios y el levantamiento de los cuerpos, fueron presenciadas por el presidente municipal interino de Calvillo, Jesús Díaz Rubio, quien aseguró que por motivos de la pandemia, en ninguna comunidad hay permiso para almacenar pirotecnia para eventos religiosos.

La búsqueda de las víctimas
Dijo Díaz Rubio que conocía muy bien a una de las víctimas, la señora María Rojas: “Desayuné con ella, era coordinadora en el DIF de Calvillo”.
Asimismo, aseguró que los familiares de las víctimas contarán con todo el apoyo de la Presidencia Municipal. Para finalizar, el funcionario mencionó que primero serán valoradas “las dos o tres casas que resultaron dañadas, creo que se rompieron los vidrios, además de los daños en el templo de San Isidro, para ser restauradas”.







