Una Mujer Está Herida de Gravedad

La tragedia se registró en esta vivienda, ubicada en calle Jaime Aizpuru 232
Tres niñas y un niño murieron al incendiarse el cuarto donde dormían, mientras que una mujer resultó herida de gravedad, en el fraccionamiento Benito Palomino Dena.
Las pequeñas víctimas contaban con seis, ocho y 11 años y el niño tenía cuatro años. Quien lucha por su vida en un hospital es Ana Azucena “N” “N”, de 25 años.
Los responsables de la tragedia son dos drogadictos que también habitaban el domicilio y que provocaron la quemazón por quemar cable para sustraer el cobre; ambos fueron detenidos y presentados ante el Ministerio Público para su investigación.
Los hechos ocurrieron al mediodía de ayer, en la casa 242 de la calle Jaime Aizpuru, casi esquina con el bulevar Guadalupano.
La mañana de ese sábado, los dos adictos a las drogas quemaban el mencionado material para vender el cobre en una chatarrera, en un tejaban localizado casi al fondo de la vivienda.
Por algún motivo, el fuego se salió de control y a los pocos minutos se extendió hacia un cuarto aledaño, donde estaban tres niñas, un niño y Ana Azucena, los cuales aún dormían, por lo que al inhalar el humo quedaron inconscientes.
Los vecinos, al ver que salía humo de la casa, llamaron al servicio de emergencia 911, mientras que el tejaban colapsaba.

El fuego acabó con el tejaban, donde dos drogadictos quemaban cables
En ese momento, por el bulevar Guadalupano pasó el oficial Luis Chico, de la Policía Vial, que inmediatamente se acercó y agilizó la presencia de los bomberos.
El comandante de los “tragahumo”, Gerardo Medina, que también circulaba la zona, en menos de un minuto se puso el uniforme que traía en su carro y se metió, arriesgando su propia vida, para rescatar a los menores de edad, auxiliado por el policía vial.
Pronto llegaron más policías municipales y de vialidad, seguidos por paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil, de la Cruz Roja Mexicana y elementos del Grupo de Operaciones Aéreas, al mando del doctor Eduardo Álvarez Bravo.
Las víctimas fueron tendidas sobre la banqueta, a escasos metros de la puerta principal de la vivienda, donde los “tragahumo” y socorristas les brindaron los primeros auxilios.
Las niñas de ocho y 11 años murieron en el lugar, por la inhalación de humo, quemaduras en las vías respiratorias y en diferentes partes del cuerpo.
Sin pérdida de tiempo, la pequeña de seis años y el niño de cuatro, fueron trasladados a la Clínica 2 del IMSS, en donde horas más tarde murieron.
Asimismo, en otra ambulancia, Ana Azucena fue trasladada de urgencia al hospital Tercer Milenio, en donde fue intubada.
Mientras eso sucedía, los bomberos apagaron las llamas que dejaron reducido a cenizas el tejaban, mientras que en el cuarto donde dormían las criaturas y la mujer, se quemó ropa, muebles y varios objetos.
Acordonado el lugar, arribaron para dar fe de los cadáveres de las niñas, elementos de la Dirección General de Investigación Pericial y de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios.
Asimismo, los dos drogadictos fueron trasladados al Ministerio Público para deslindar responsabilidades.
Al término de las diligencias del caso, peritos trasladaron los cuerpos de las niñas al Servicio Médico Forense y horas más tarde acudieron a la Clínica 2 del IMSS para trasladar los cadáveres de las otras dos víctimas, para realizar las necropsias de ley.







