Por Benny Díaz

Violeta Sabás Díaz de León (Foto: Archivo)
Aguascalientes se cimbró hace meses cuando se dio a conocer que en algunos puntos del complejo Tres Centurias había restos de personas desaparecidas en el periodo 2010-2015, tiempo en el que Felipe de Jesús Muñoz Vázquez fungía como procurador, en el sexenio de Carlos Lozano de la Torre.
Fueron días en donde hubo desde impedimento para que los medios de comunicación realizaran su trabajo, hasta padres de familia desesperados y a la vez esperanzados por encontrar, por fin, a sus hijos desaparecidos hace años y que aún no han dejado de buscar.
Luego de la presión y hasta de la intervención de ONU-DH, quienes realizaron una visita para inspeccionar uno de los lugares (el pozo del velódromo), a la Fiscalía General del Estado le entraron las prisas para investigar, y luego de que salieron “los gases tóxicos” metieron un dron primero y bomberos después para que encontraran prendas de vestir y bolsas de plástico.
En dos días la FGE hizo los estudios correspondientes y resultó que no había nada que ligara a los desaparecidos en ese tiempo, cuyo ADN presumen tener, con lo que se llevaron de ahí.
En el segundo punto, llamado la fundidora, sólo encontraron “huesos de canino”. Total que la tan cacareada búsqueda quedó en que no había nada, ni pistas siquiera, de los desaparecidos.
Violeta Sabás Díaz de León, del Observatorio de Violencia Social y de Género, declaró en entrevista que tienen conocimiento de que hay más puntos en donde se presume fueron dejados los cuerpos de personas desaparecidas.
Sin embargo, los trámites para que se abran los espacios no son tan sencillos, porque alegan que hay lugares de Tres Centurias rentados a empresas particulares, y que tampoco pueden andar destapando y tapando hoyos por donde quiera y que es muy difícil dar con los puntos exactos.
Al respecto, la activista dijo que aun con todo esto en contra, debido a la burocracia, el OVSG sigue trabajando y no quitará el dedo del renglón.
Las autoridades son lentas y la burocracia es mucha, “pero también personas que siguen esperando a sus seres queridos, que no saben dónde están, porque de un día para otro ya no regresaron; todo eso pesa mucho y se debe continuar. En algún momento se contará con todo lo que piden para que se vuelva a seguir con la búsqueda de estas personas”.
Todo esto se hará aunque se tenga que abrir y tapar hoyos y les cueste mucho esfuerzo a los que no quieren o no pueden hacer bien su trabajo, como es el caso de las autoridades correspondientes.







