“Si Tocan a una, nos Tocan a Todas”
Por Benny Díaz

Vania Castro Martínez, consejera del Distrito XVIII, acompañada de Salma Luévano Luna y Susan Any Rodríguez (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
Vania Castro Martínez es la primera mujer transexual en convertirse en consejera distrital en todo México, por cuotas arcoíris, ya que la participación se le otorgó a la comunidad LGBTTI por estar dentro de los grupos vulnerables. Vania aseguró haber sido discriminada y violentada por Víctor Díaz de León, nada menos que el asistente del consejero presidente, Luis Fernando Landeros Ortiz.
En conferencia de prensa, en donde estuvo acompañada por Salma Luévano y la activista Susan Any Rodríguez (que es quien representa al colectivo que defiende los derechos de las mujeres trans) denunció que no sólo fue agredida por Víctor, sino que Landeros Ortiz hizo todo lo posible para que no trascendiera el hecho ni saliera de las paredes del IEE, pero no, porque “si tocan a una, nos tocan a todas”, sentenció Salma.
Todo ocurrió el pasado 20 de marzo cuando Vania y otra mujer fueron violentadas por Víctor Díaz de León, quien les gritó “de manera despectiva y prepotente: ¡son unas ignorantes!”, hecho que ellas vieron como violencia no sólo verbal, sino también psicológica.
Cuando se le reclamó su proceder, Díaz de León les respondió que “soy coordinador de presidencia, las que se meten en problemas son ustedes”.
Pero lo peor es que a Vania se le sigue hablando con su nombre de varón, siendo que ella no se siente ni asume como tal, y siendo que el consejo general del IEE la nombró como consejera con su nombre de mujer.
Salma Luévano destacó que aunque la documentación de Vania no esté actualizada “existe una conducta reiterada de homofobia, lesbofobia y sobre todo de transfobia en contra de nuestra comunidad”.
Es por eso que el 24 de marzo, Luis Fernando Landeros Ortiz mandó citar a las partes a su oficina, en donde “siempre se portó muy correcto, casi hasta paternal como cuando un padre de familia busca solucionar un conflicto”.
Fueron cuatro horas de diálogo, se expusieron los hechos pero no se llegó a nada satisfactorio para Vania, quien acudió a sus compañeras en busca de ayuda, ya que se siente totalmente vulnerada y violentada en sus derechos.
El 29 de marzo se llevó a cabo la audiencia de alegatos “y cabe destacar que no se activaron los protocolos activados por el mismo instituto, ni hubo acompañamiento de la Comisión de Igualdad de Género y no Discriminación”.
Aunque Landeros Ortiz pidió en reiteradas ocasiones a Vania que no interpusiera denuncia alguna, sí lo hizo, porque asegura que busca justicia y no se va a permitir que se siga vulnerando su identidad de mujer transexual y menos que se le trate con violencia de ningún tipo.







