Afecta a Comunidades de Calvillito y Los Parga
Por Benny Díaz

Carlos Flores de Anda y Georgina Díaz de León (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
El incendio que ocurrió en hectáreas del bosque de Cobos “afectó seriamente al área, pero no solo ese es el problema, también que no se ha tenido el cuidado necesario con el agua porque se ha contaminado con desechos, afectando a muchos ciudadanos que habitan cerca del lugar y también a las comunidades de Calvillito y Los Parga”, dijo en conferencia de prensa Carlos Flores de Anda, de Amigos de Bosque de Cobos.
Acompañado de Georgina Díaz de León Delgadillo, de Protección de Patrimonio, aseguraron que se debe revertir el cambio de uso de suelo porque es habitacional y también dar protección a este problema que atañe a todo Aguascalientes, no sólo a Los Parga o comunidades y colonias cercanas.
El deterioro ambiental –dijeron-, “es muy grave, debemos dar una mirada a nuestros ríos y al integrador de desarrollo en el sentido de construir fraccionamientos sin la planificación adecuada para atender esta problemática. Requerimos voluntad política y del sector privado proyectos de alto impacto que generen que los ríos sean rescatados y se hagan corredores culturales y gastronómicos para la economía de los pobladores. Nos preocupa la cuestión del agua porque con el crecimiento de la mancha urbana se deteriora cada vez más y Aguascalientes adolece de agua”.
Hay tres cauces principales, dos en El Llano y uno que termina en Aguascalientes, pero actualmente son usados como drenaje para las aguas negras del municipio porque las plantas de tratamiento de Valle de las Palmas no están funcionando. Y “toda esa agua se va a los cauces, ya no hay biodiversidad, está desaparecida y eso está afectando nuestra vida porque también va al subsuelo y a los pozos, que es de donde sale el vital líquido para el consumo humano”.
Aseguraron que todo el municipio está afectado “porque dependemos del agua del subsuelo”, además de que los incendios pueden ser de grandes magnitudes en esta temporada, como el del martes, que fue de casi 100 hectáreas “y para afectación sistemática no hay ninguna justificación”.
El daño “es irreversible, ahí no hay especies de tortugas, han desaparecido por los sistemas acuáticos del arroyo San Francisco. La fauna nativa tampoco existe, solamente hay criadero de mosquitos que transmiten enfermedades, ya no hay equilibrio ni condiciones adecuadas para la calidad de la fauna, tampoco el agua sirve para el ganado y menos para los humanos”.
El daño es enorme porque hay personas que económicamente dependen del pastoreo de vacas y borregos. Con le devastación del incendio que hubo, el sustento para sus familias se va a ver seriamente afectado porque se va a reducir su producto lácteo, y si no hay lugar para que sus animales coman, no tienen dinero para comprar forraje y alimentarlos.
Por eso están exigiendo al Municipio que cambie la dinámica en el bosque de Cobos, en donde en los últimos 15 años ha habido una destrucción a gran escala, y por eso “solicitamos que se proteja legalmente y se deje de contaminar inmediatamente los cauces y verter contaminantes a los arroyos”.
También que se tenga vigilancia efectiva para prevenir los incendios, porque eso es fácil si se cuenta con el personal de forma permanente en el área.
“El Municipio no se ha hecho cargo ni de apagar el incendio, nunca vimos personas de las áreas naturales de esa dependencia haciéndose cargo del problema. Por eso exigimos al Cabildo, porque no es cuestión de partidos, es que todas las comisiones que tengan que intervenir en resolver la problemática tomen medidas inmediatas, es cuestión de sensibilidad y políticas públicas para combatir el problema”.







