“La Discriminación Comienza en Acceso al Trabajo”
Por Benny Díaz

Grecia Valencia, investigadora de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (Foto: Facebook)
Hasta dentro de la diversidad sexual hay “machismos”, porque en el caso de las personas que son lesbianas masculinas que transitan a hombres transexuales, hay más discriminación cuando son mujeres que cuando pasan a varones, dio a conocer en conferencia de prensa virtual Grecia Valencia, investigadora de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).
La rueda de prensa fue organizada por Familias y Amigos de la Diversidad Sexual en Aguascalientes (FAMDI). En su más reciente investigación académica relacionada con historias de hombres transexuales, Grecia Valencia expuso que “la discriminación comienza en el terreno laboral” porque es complicado que accedan a un trabajo, y después hay muchas trabas para que tengan un crecimiento o, incluso, que permanezcan desempeñándose laboralmente.
Cuando una mujer lesbiana masculina decide dar el paso para convertirse en hombre transexual se producen cambios en su entorno social y familiar, además de todo lo que tiene que sortear en cuestión de salud, ya que el IMSS, por ejemplo, no los apoya con el tratamiento hormonal al que hay que someterse para lograr dicha transición.
Además de los cambios que hay en su cuerpo, se da todo el proceso para adaptarse al mismo, pero también hay otro aspecto, que es el de género y el de su sexualidad.
La investigadora destacó que “existe una clara necesidad de realizar reformas legales que permitan que el cambio del acta de nacimiento sea rápido, dado que los efectos del tránsito hormonal suceden rápidamente y esto genera una incongruencia legal con relación a su cuerpo, trayendo como consecuencia una inadaptación social que limita su desarrollo y empleabilidad en el mercado laboral”.
Grecia Valencia también observó que cuando ya se convierten en hombres transexuales, la sociedad en general los acepta mucho más que cuando eran lesbianas masculinas, “así como las desigualdades por género. Sin embargo, se generan nuevas prácticas de discriminación relacionadas con su tránsito, específicamente con su condición legal”.
La socióloga e investigadora destacó que “las personas que son más propensas a sufrir discriminación en el mercado laboral son las lesbianas masculinas, homosexuales afeminados y personas transexuales, transgénero y travestis”.
Por todo esto se pronunció a que existan baños mixtos en espacios públicos para que estas personas no sufran de violencia, discriminación y exclusión.
Se hizo un llamado a los diputados para que legislen en torno a la realidad que viven quienes deciden cambiar biológicamente de género, para que sean atendidos en centros de salud pública, porque no todos cuentan con los recursos económicos para los tratamientos hormonales, y esto trae como consecuencia que pongan en riesgo su vida al llevar a cabo el procedimiento de manera inadecuada.
Para realizar su estudio, la investigadora entrevistó a varios hombres trans, quienes manifestaron la necesidad de que se instalen baños mixtos en los espacios públicos para no seguir siendo víctimas de discriminación, puesto que el problema de los sanitarios es recurrente: todos los entrevistados declararon haber tenido problemas en el momento de ingresar a los baños públicos y en sus establecimientos de trabajo cuando sus cuerpos se encontraban en una situación de incongruencia o eran no binarios, es decir, cuando se concebían como lesbianas masculinas o se encontraban en tránsito.
Lo peor es que no son agredidos únicamente por personas “comunes”, sino por quienes tienen autoridad, como los elementos de seguridad pública, tanto municipal como estatal, quienes llegaron al grado de sacarlos de dichos lugares públicos “por no tener una congruencia con su género biológico”.







