Sólo Tres han Fallecido
Por Benny Díaz

Rogelio Pedroza González, vocero de la Diócesis de Aguascalientes (Foto: Archivo)
El SARS-CoV-2 ha pegado en todos los sectores de la sociedad en el mundo, un virus al que todos estamos expuestos y nos podemos contagiar en cualquier momento. En Aguascalientes, hasta el momento, 68 sacerdotes han dado positivo a COVID-19 y tres han perdido la vida: el obispo José María de la Torre Martín y los presbíteros Uriel Mejía y José Jaramillo.
Así lo dio a conocer el vocero de la Diócesis, Rogelio Pedroza González, quien manifestó que de esos 68 clérigos que han sido contagiados, nueve son de las diversas órdenes religiosas que hay en la entidad, y los 59 restantes son diocesanos.
En Aguascalientes hay aproximadamente 350 sacerdotes, y desde el Obispado se ha pedido reiteradamente mantener los protocolos de sanitización y prevención para evitar los contagios.
Una de las maneras en que se puede generar el contagio del virus es en la confesión, por lo que los sacerdotes han implementado varias estrategias para que este sacramento se lleve a cabo con todas las medidas necesarias, tanto para el clérigo como para los fieles.
Entre las medidas está que las confesiones se hagan frente a frente, no a través del confesionario, y hay parroquias en donde se llevan a cabo hasta en el auto de la persona para que no haya aglomeraciones.
Además, las misas se ofician con más rapidez para que no haya demasiadas personas en los templos. Las ceremonias como bodas, XV años, bautizos, primeras comuniones y confirmaciones se realizan al mínimo o de preferencia se posponen.
Pedroza González negó que hasta el momento se haya pensado desde el Obispado pedir vacuna o trato especial para la población clerical.
Sin embargo, no descarta la posibilidad de que el tema sea motivo de análisis en Fraterna Asistencia Sacerdotal (FASA), que es la forma en que los sacerdotes cuentan con asistencia médica y hospitalaria.
La mayoría de quienes han sido positivos a COVID-19 han pasado la cuarentena en su casa, pero sí han recurrido a la compra de medicamentos y oxígeno en los casos necesarios, gasto que también cubre FASA.







