“Ya Sucede en Hospitales Públicos”
Por Benny Díaz

Toluca, Estado de México.- Aumenta la ocupación hospitalaria (Foto: Crisanta Espinosa Aguilar/ Cuartoscuro)
El médico infectólogo Francisco Márquez Díaz afirmó en conferencia de prensa virtual que en Aguascalientes “ya sucede en hospitales públicos, y más en los privados, que no hay medicamentos para mantener sedados a pacientes intubados”, lo que puede ocasionar un problema serio porque el dolor sería insoportable.
El galeno dijo que “el sistema del sector salud es más débil, hay menos capacidad de solución para la población. En marzo escuchábamos que Italia y España estaban en una situación en donde se tenía que decidir quién vivía y quién no; aquí no está tan distante de esas historias con los médicos en los hospitales con esas lamentables historias”.
Contó que él tuvo una experiencia en donde se intubó a un paciente de 38 años, el cual había perdido a ambos padres en una semana, y ahora él está en peligro; otra familia en donde un abuelo está igual y su hijo perdió a su esposa en otro hospital. Son “situaciones de vida que nunca se habían presentado”.
Por eso “hay que solicitar a la población el autocuidado. No hay ventiladores, no hay camas, no hay medicina terapéutica, que en pandemia no funciona. No hay suficientes recursos y hay escasez de insumos para sedar a los pacientes en crisis. El no tener medicamentos para poder mantener dormidas a las personas intubadas en hospitales privados es una realidad y también ya sucede en los públicos”.
Está a unos días de que se celebre la Navidad, una fecha en donde la gente acostumbra reunirse en familia, pero ahora “les pedimos que no rompan la esfera y no hacer reuniones sociales si queremos conservar a los abuelos. No se reúnan porque el problema no ha pasado, y hay quienes dirán que ya estuvieron juntos y no pasó nada, pero lamentablemente ante el COVID, los más afectados son los abuelos”.
Y para aquellos que sí desean mantenerlos a su lado “y quieren pasar otras navidades con ellos, no se reúnan. Tomemos la cultura de la protección como sociedad y en Navidad no abran la puerta de su casa aunque sean de la misma familia, sobrinos y hasta nietos”.
La esfera se compone de aquellos que viven en el mismo domicilio y nadie más debe estar, porque el índice de contagio es alto. Y si no se toman las medidas preventivas necesarias, “no lo lograremos y habrá crisis en fin de año o en enero. No va a dar suficiente cabida a la cantidad de enfermos que se puede despertar en esta pandemia con la llegada de oleadas”.
El especialista dejó claro que “está en nuestras manos y es responsabilidad de cada individuo protegerse; la cercanía puede darse con mensajes de afecto. No hay que compartir comida ni interactuar entre grupos sin cubrebocas, éste tampoco se debe tocar en la superficie porque puede haber virus y si está mal puesto, no sirve de mucho: debe tapar del borde de la nariz hacia abajo; si es posible tener protección ocular, mejor”.
Al cuestionarle si cerrar los comercios podría ser una opción para detener esa oleada de contagios, dijo que sí. “En otras sociedades lo han decidido, incluso hasta las dos primeras semanas de enero. Las compras se pueden hacer en línea, entonces la parte comercial no va a desaparecer en ciertos rubros y de alguna manera se pueda resolver. El cierre debería de darse sobe todo en los tianguis y comercio informal, en donde sucede el flujo de personas y es de mucho riesgo”.
Por otra parte, dijo que desde ahora hay que tomar conciencia de que la vacuna no va a cambiar las cosas de un día para otro, porque la distribución se llevará durante todo el 2021 para poder ponerla a toda la población, y mientras eso sucede, hay que seguir con todas las medidas preventivas que ya se conocen.
La movilidad es una de las mejores formas de contagiarse, por eso es que las personas deben de permanecer la mayor parte del tiempo en sus domicilios y mantener “su esfera” lo más segura que puedan.
Calificó como “charlatanería” la difusión del dióxido de cloro como remedio eficaz contra el COVID, ya que no hay sustento científico, y lo venden “sólo para lucrar con la necesidad de las personas”.







