“Hay Otro Sacerdote Internado, y ya es Mayor”
Por Benny Díaz

Rogelio Pedroza González, vocero de la Diócesis de Aguascalientes (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
El obispo José María de la Torre Martín “sigue grave, no sabemos, sólo nos queda pedir a Dios un milagro, y a la medicina. Se tiene que comentar que la atención de los médicos ha sido muy buena y agradecemos todo lo que están haciendo por toda la comunidad, no sólo por el señor obispo”, dijo en conferencia presencial Rogelio Pedroza González, vocero de la Diócesis de Aguascalientes.
A pesar de los esfuerzos de la medicina y las oraciones que se piden diariamente a los fieles por la salud del purpurado y por todos los enfermos de COVID y sus familias, el sacerdote recalcó que “está bien atendido. La cuestión es la voluntad de Dios, que finalmente no sabemos”.
Reconoció que De la Torre Martín “ha respondido bien” a la traqueotomía que le hicieron para que pudiera respirar mejor. “Está estable, pero sigue grave”.
Además del pastor de los católicos, otro sacerdote acaba de ser ingresado al Hospital Hidalgo por tener Coronavirus, es José Jaramillo, un clérigo mayor, ya que anda entre los 77 y 78 años de edad; del que hasta el momento no se tiene reporte de cuál es su estado de salud.
Los 50 sacerdotes que están contagiados de SARS-CoV-2 “no han requerido hospitalización” y llevan la cuarentena en casa con los cuidados paliativos necesarios y el cerco sanitario que se requiere.
Pedroza González resaltó que “no es nada sencillo acompañar a la familia de alguien que ha muerto de COVID, porque fallece y no pueden tener el cuerpo para velarlo, es doloroso. Por eso se les brinda el apoyo a los familiares a nivel psicológico y, de nuestra parte, a nivel espiritual”.
Del padre José Jaramillo, dijo que aunque ya había renunciado por sobrepasar los 75 años de edad, como marca el canon de la iglesia, sigue celebrando ceremonias eucarísticas, sólo que no tiene parroquia ni otros cargos.
En otro tema, dijo que se hará una jornada especial de oración por la circunstancia tan compleja que está pasando en el mundo debido a la pandemia. Además, por el docenario en honor de la Virgen de Guadalupe se pide a los fieles que adornen de manera especial, pero que en el santuario no habrá festejos como en años anteriores y que sí se celebrará una misa, pero en un horario donde no haya demasiada afluencia de personas.
Tampoco habrá las tradicionales Mañanitas, y en cada parroquia se celebrarán misas continuas el día 12 para que la gente acuda.
También hizo un llamado para que ese día se festeje a la guadalupana en casa, sólo con la familia nuclear, al igual que las posadas, Navidad y año nuevo, porque “la pandemia no termina por decreto el 31 de diciembre”.
Aseguró que al igual que otras pandemias, ésta dejará una enseñanza a la humanidad: la vida se puede escapar en cualquier momento, cuando creíamos que ya estaba superado “el morir por una gripe”.
El sacerdote también dijo que la ciencia, tecnología y la medicina deben seguir avanzando e investigando, y que en lo espiritual se debe reflexionar porque “estábamos pasando a la etapa del individualismo y también el consumismo; recuperar el valor como personas y no solamente del yo, porque hay más allá”.
El COVID “nos va a dejar una reeducación en valores como sociedad y familia, incluso a los gobernantes e instancias. Hay que fortalecer la comunidad y convivir finalmente como sociedad humana”.







