
Gabriela Espinosa Castorena
El Amparo Existe
UN PROBLEMA interno entre las integrantes de la Asociación de Abogadas y Profesionistas Para la Defensa de las Mujeres, A.C., terminó en un “desmentido” enviado a esta redacción, debido al boletín publicado en donde se informa que presentaron un amparo ante un juez federal para apoyar a Gabriela Espinosa Castorena, magistrada del Supremo Tribunal de Justicia.
PRIMERO EN persona, luego por correo electrónico y más tarde por teléfono, la C. María del Carmen Corona Moncada, quien se ostenta como secretaria de dicha organización, dice:
“LA ASOCIACIÓN de Abogadas y profesionistas Para la Defensa de las Mujeres de Aguascalientes, A.C., se pronuncia en referencia a la nota publicada el día de hoy en primera plana titulada “abogadas se amparan contra el decreto del Congreso del Estado”, ya que la “licenciada” Juana María Prieto Pérez dejó el cargo de presidenta de la asociación desde el mes de marzo, y a partir del 6 de septiembre renunció a pertenecer a la misma, argumentando que sus expectativas de aprendizaje se habían logrado en el tiempo en el que fue parte; por lo que nos deslindamos de todo acto o acción que la C. Juana María Prieto Pérez emprenda a nombre de la asociación.
“EXTRAÑA DE sobremanera a quienes integramos dicha asociación que use el nombre de la A.C. para sus fines, ya que está actuando dolosamente en acciones que las integrantes de la asociación desconocemos, incurriendo en la usurpación del cargo, cuando ella ya no pertenece al consejo de la asociación.
“POR ÚLTIMO, cabe destacar y señalar que los fines de la asociación son sociales y de apoyo a las mujeres, sin ánimo de lucro o fines políticos o partidistas”, y firma María del Carmen Corona Moncada.
LA CUESTIÓN es que el problema interno de las abogadas es uno, pero el 18 de este mes fue presentado en el Juzgado de Distrito dicho amparo (cuya copia está en poder de Página 24), en donde no sólo aparece el nombre de Juana María Prieto Pérez, sino de otras abogadas que apoyan dicha acción.
ENTONCES, AHORA sí que las abogadas sacaron al balcón los trapos sucios de su asociación y las diferencias entre unas y otras, pero de que como agrupación apoyan a Gabriela Espinosa, eso que ni qué, ahí está el documento de recibido en un juzgado federal (BDR).
Pobreza, Exclusión y Precarización Laboral; Violencia Contra la Mujer
EN MÉXICO hay cerca de 26 millones de mujeres sin ingreso propio, lo que contribuye a la vulnerabilidad a la violencia en su contra, dice Acción Ciudadana Frente a la Pobreza en un análisis que describe la situación de las mujeres en el mercado laboral, como aportación a los actos conmemorativos del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer que se realiza en todo el mundo el 25 de noviembre.
SÓLO 4 DE cada 10 mujeres tiene acceso al mercado de trabajo en México. La asignación social del cuidado del hogar y la familia ha condenado a la mujer a ser dependiente por no tener ingresos y quedarse en el hogar a ejecutar tareas domésticas, cuidar niños, enfermos, personas discapacitadas o adultos mayores; labores que no son remuneradas ni socialmente reconocidas.
ADEMÁS DE la exclusión del mercado laboral, las mujeres que sí logran emplearse, en su mayoría, lo hacen en condiciones de precariedad; con bajos salarios (72 por ciento), sin seguridad social(62 por ciento), sin contrato estable, en horarios rígidos, y sin defensa ni representación sindical. En México solamente el 6 por ciento de las mujeres que trabajan ganan más de 12 mil pesos mensuales, mientras que 7 de cada 10 no pueden comprar lo básico con su ingreso laboral.
LOS ESTADOS donde hay más mujeres sin ingreso laboral suficiente para mantener a una familia son: Chiapas 79 por ciento; Puebla 76 por ciento; Guerrero 75 por ciento; Morelos 75 por ciento, y Oaxaca 74 por ciento.
SIN CONSIDERAR la doble jornada que realizan, en promedio, las mujeres deberían trabajar años de 13.5 meses para ganar igual que los hombres y años de 14 meses para cubrir el costo de la canasta básica para dos personas, ellas y una más.
LA ALARMANTE situación de las mujeres en el mercado laboral, víctimas de la violencia que caracteriza esta época, se ha agravado con la presencia de la pandemia por covid 19. Hay mayor mortalidad entre amas de casas, y la recuperación del trabajo para las mujeres es más lenta con tendencia a ahondar la precariedad.
FRENTE A la Pobreza propone un modelo de igualdad sustantiva que posibilite nuevas relaciones sociales, económicas y políticas, y que contribuya a una economía incluyente, con menor pobreza y desigualdad, partiendo desde el mundo del trabajo.
LA PROPUESTA incluye el diseño de un sistema nacional de cuidados que propicie que las mujeres ejerzan sus derechos, dispongan de su tiempo y avancen al logro de conseguir su autonomía económica.
EXCLUSIÓN ECONÓMICA y social. Casi 17 millones de mujeres no pueden trabajar por asumir un rol de género impuesto histórica y socialmente. Se trata, en su mayoría, de mujeres menores de 45 años (50 por ciento) que han cursado al menos la secundaria (68 por ciento) o la educación media superior (27 por ciento).
LA PARTICIPACIÓN de las mujeres en el mercado laboral es de apenas 43 por ciento, los hombres tienen una participación de 74 por ciento. El desempleo afecta más a las mujeres (17.5 por ciento) que a los hombres (8.5 por ciento). Los estados con menor participación laboral de mujeres son: Chiapas 32 por ciento; Veracruz 37 por ciento; Zacatecas 39 por ciento; Tabasco 40 por ciento; Querétaro 40 por ciento.
PRECARIEDAD LABORAL de las mujeres. Más de la mitad de las mujeres que trabajan carecen de afiliación a la seguridad social (61 por ciento); un 52 por ciento no tienen contrato estable; y el 93 por ciento de ellas no tienen sindicato que negocie su salario y prestaciones y defienda sus derechos. Las entidades con menor seguridad social para las mujeres son: Chiapas 84 por ciento; Oaxaca 83 por ciento; Guerrero 82 por ciento; Hidalgo 78 por ciento, y Puebla 78 por ciento.
OTRO ASPECTO injusto de la situación de las mujeres en el mercado de trabajo es que, pese a los avances, aún están confinadas a actividades asociadas con el rol de género. El ejemplo más claro es el trabajo doméstico remunerado: por cada hombre ocupado en ese sector hay 11 mujeres. Son 2.2 millones de mujeres en total empleados en tareas del hogar. Y aún así hay una brecha salarial de $1,362 mensuales en promedio, con lo cual la brecha se multiplica. En contraste, en puestos directivos, hay casi 4 veces más hombres empleadores que mujeres empleadoras.
DOBLE JORNADA laboral. Mujeres que laboran 20 o más horas a la semana, cumplen además con otra jornada completa extra, en un trabajo que no es valorado, ni remunerado, sin prestaciones, ni días de descanso: el trabajo en casa, cocinando, lavando, planchando, limpiando o cuidando hijos o familiares. Mujeres en plena edad productiva, de 30 a 59 años de edad, dedican más de 45 horas en promedio a tareas no remuneradas del hogar y de cuidados, además de su jornada laboral..
LAS PROPUESTAS que Acción Ciudadana Frente a la Pobreza recoge de organizaciones civiles expertas en la materia, para avanzar en el propósito de abrir la participación de las mujeres en la economía con trabajo digno, es decir con salario suficiente, seguridad social y derechos laborales, pueden consultarse en: https://frentealapobreza.mx/barreras/.







