Por el Coronavirus y la Crisis Económica: Felipe Hinojo
Por Benny Díaz

Felipe Hinojo Alonso, presidente de la Unión Campesina Democrática (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
“En un año no atípico por pandemia llegan a Aguascalientes, entre noviembre y diciembre, 10 mil autos de procedencia extranjera, de los cuales el 50 por ciento se queda en la entidad y la región; ahora se contempla que sólo puedan llegar cuatro mil vehículos de los que ya no regresarían a la Unión Americana dos mil”, dijo en entrevista Felipe Hinojo Alonso, presidente de la Unión Campesina Democrática (UCD).
Esto se debe a que por la contingencia de Coronavirus muchos de los aguascalentenses que radican en Estados Unidos no viajarán a la entidad para el puente del 20 de noviembre y Navidad, como era su costumbre, y con lo cual los vehículos en los que realizaban el viaje se quedaban aquí por diversas causas, entre ellas el ayudar a familiares para que tuvieran oportunidad de trasladarse y adquirir un automotor a precio accesible.
Con la crisis económica se hace casi imposible para muchos comprar un auto aunque fuera “seminuevo porque sale de sus capacidades financieras y la mayoría lo utilizan para realizar su trabajo en el campo o de comercio”.
Hinojo Alonso reconoció que Aguascalientes no es como otras entidades en donde hay más tránsito de este tipo de vehículos, también llamados “chocolote”, como ejemplo el estado vecino de Zacatecas, donde la mayoría de las personas tienen familiares en “el norte”.
Con el T-MEC “sigue habiendo la posibilidad de pagar impuestos con un pedimento de importación legal e ir a plaquear a las secretarías de finanzas de los diferentes estados. El problema es que un vehículo de procedencia extranjera con 10 años de antigüedad, debe de pagar, según el modelo también, en algunos casos hasta 100 mil pesos de impuesto, lo que los hace el doble de caro de uno ensamblado en México”.
De ahí que la gente opte por mantenerlos en calidad de “chocolate”, y es que también “hasta antes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, decían que era la industria nacional automotriz, cuando no existe”.
Esa falacia –dijo– “es porque las empresas no son mexicanas, son trasnacionales que vienen a ensamblar y los autos son de Estados Unidos, Europa o Asia”, por lo que se intentó “privilegiar” a esos coches, pero para muchos que se dedican a las labores del campo o comercio resulta inaccesible adquirir un auto “de agencia o seminuevo”, por lo que la opción son los de procedencia extranjera, que son modelos recientes y accesibles en su costo para este sector de la población.
“Sin generalizar”, el líder de la UCD manifestó que las extorsiones en carreteras federales, estatales y hasta en la ciudad, se dan a los usuarios de este tipo de vehículos, entre “500 a cinco mil pesos por elementos que piden para el café, lonche o hasta una cena romántica”.







