Suicidio 139

En lo que fue su domicilio de la calle Dinastía, se quitó la vida Javier López, que contaba con 35 años
Hundido en una profunda depresión, un sujeto escapó por la puerta falta ahogándose en un tambo repleto de agua, en la comunidad Las Ánimas, Calvillo.
El protagonista del suicidio 139 del año fue Javier López, que contaba con 35 años de edad y tuvo su último domicilio en calle Dinastía, casi esquina con la carretera estatal 86.
De acuerdo a sus familiares, el hoy occiso cayó en depresión al serle detectada una enfermedad e incluso intentó morir ahorcado, pero en aquella ocasión ellos mismos lo evitaron.
La noche del viernes, Javier aprovechó que nadie lo vigilaba para sumergirse de cabeza en un tambo con agua con capacidad de 200 litros, logrando contener el instinto de supervivencia para mantenerse en el interior hasta que murió ahogado.
Durante los primeros minutos de ayer sus familiares encontraron su cuerpo y llamaron al servicio de emergencia 911, acudiendo policías estatales y municipales, así como paramédicos del ISSEA de Calvillo, quienes confirmaron el deceso y acordonaron el área.
Elementos de la Dirección General de Investigación Pericial y de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios, se presentaron para investigar el caso, sin que encontraran ningún indicio de violencia y concluyeron que Javier falleció por su propia voluntad.
Al término de las diligencias del caso, peritos sacaron el cadáver del depósito y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para practicarle la necropsia de ley, la cual arrojó que el sujeto murió de una insuficiencia respiratoria aguda consecutiva asfixia por sumersión incompleta.







