“Gozaba de un Manto Protector”
Por Benny Díaz

Jorge López Martín, secretario de Comunicación Social de Gobierno del Estado (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Fue el 1 de julio de 2013 cuando Felipe de Jesús Muñoz Vázquez fue denunciado por Jorge López Martín, ante la entonces PGR, hoy Fiscalía General de la República (FGR), por el montaje realizado en la llamada “narcocasa” del barrio de la Purísima, con el cual se pretendió vincular al entonces candidato a alcalde (hoy senador) Juan Antonio Martín del Campo con la Familia Michoacana, basados en una confesión arrancada con tortura a un supuesto testigo.
López Martín fungía en ese tiempo como presidente estatal del Partido Acción Nacional (PAN), y acudieron a la PGR para denunciar al entonces procurador por intervenir en el proceso electoral, obstruir la justicia y manipular la averiguación previa.
A más de siete años, el ahora titular de Comunicación Social de Gobierno del Estado, cuenta qué fue lo sucedió con dicha denuncia:
“Nosotros estuvimos dando seguimiento. En aquel momento solía suceder que el propio sistema priista tenía bajo control los órganos que impartieron la justicia y la metieron al cajón, como se dice coloquialmente”, cuenta en entrevista con Página 24.
Fue así que “no se siguió el proceso, sí prosperó, pero evidentemente fue por las prácticas que se generaban en ese tiempo”.
Jorge López fue claro al decir que “todos sabemos cómo se manipulaban las cosas en el gobierno federal anterior. Evidentemente, al igual que en el caso Lozoya, a quien también denuncié siendo diputado federal, dicha denuncia fue congelada. Hasta ahora, con el nuevo régimen, empezó a caminar, pero tenía que ver los manejos de entonces. En efecto, gozaba de un manto protector”.
Si ahora la FGR desempolva esa denuncia, López Martín dice que está dispuesto a ratificarla, porque “las instituciones deben acreditar sus funciones y los objetivos para que fueron creadas. Si se ha retomado lo de Emilio Lozoya, también se pueden retomar una serie de casos que se detuvieron y le harían un bien a la justicia, al país y a la sociedad mexicana”.
Resaltó que “aquella impunidad, como la llamaba entonces el hoy señor presidente: mafia del poder. Que esa mafia vaya desmembrándose, pero con elementos y los procesos como marca la Constitución”.
El funcionario se dijo estar siempre dispuesto a colaborar en “este y cualquier otro caso para que haya justicia. Que las instituciones retomen sus objetivos y prioridades para las que fueron creadas. En ese sentido, en este y otros casos estaré dispuesto a hacer lo que se tenga que hacer en cualquier caso que tenga que ver con daño a la Constitución, patrimonio de los mexicanos o sector de la sociedad”.
En ese tiempo, Jorge López Martín también fue perseguido y amenazado por Muñoz Vázquez: “Mi equipo y yo vivíamos permanentemente vigilados y acosados. Había una camioneta blanca afuera en las instalaciones del PAN y ministeriales en cada una de las esquinas. Fuimos perseguidos en todo momento, fue una época negra de la justicia en Aguascalientes. Hoy se vive otra historia, pero en ese tiempo se vivió un grado tal que hasta fui encañonado y llevado ante el Ministerio Público. Fue una verdadera persecución política. Básicamente Muñoz Vázquez se extralimitó en sus funciones, como recordarán la narcocasa”.
Lo de la narcocasa fue evidenciado como un montaje “y se cayó –recuerda Jorge López– por los medios de comunicación que se dan cuenta que había propaganda de otros partidos políticos (PRI y Movimiento Ciudadano). Fue burdo y no funcionó, quiso meterse a hacer política y ahora vemos que las cosas pudieron acreditarse con hechos, en la verdad, y esa estrategia política electoral fue fallida y se evidenció lo burdo de su actuar”.







