“Ingredientes son Nocivos Para la Salud”
Por Benny Díaz

Mexicanos prefieren bebidas azucaradas que leche (Foto: Juan Fernando Reyes Ortega)
“En la dieta de los mexicanos, el 10 por ciento de la energía proviene de bebidas azucaradas porque diariamente consumen el 12.5 por ciento de las calorías en refrescos, bebidas saborizadas, deportivas y energéticas, aguas frescas, café y té endulzados y leches saborizadas. Resulta preocupante porque los anteponen a frutas, leguminosas y alimentos que son benéficos para la salud”, afirmó en conferencia de prensa virtual Alejandro Calvillo, de El Poder del Consumidor.
Explicó también que el gasto que se realiza en los hogares mexicanos para comprar estas bebidas representa el 5.6 por ciento de sus presupuestos, mientras que solamente destinan el 2.4 por ciento para comprar legumbres y leguminosas, 3.4 para adquirir frutas y el 4.8 para la leche no endulzada.
Destacó que según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la elevada prevalencia de sobrepeso y obesidad que se observa en la población mexicana es resultado de un ambiente obesogénico, donde los alimentos nutritivos son menos accesibles y asequibles para algunas comunidades, y donde la población está sometida de forma permanente a una alta exposición de publicidad de productos ricos en ingredientes nocivos para la salud.
Por eso es urgente que impulsen e instrumenten políticas públicas que incorporen la nutrición en sus enfoques de la agricultura y en los sistemas de protección social; reduzcan los factores que aumentan los costos en la producción, el almacenamiento, el transporte, la distribución y la comercialización de alimentos; y fomenten un cambio de comportamiento a través de la educación y una estrategia de comunicación integral, incluyendo el etiquetado claro, que facilite elecciones alimentarias saludables de la población.
Los niños obesos o con sobrepeso tienen un mayor riesgo de padecer problemas de salud graves, como diabetes de tipo 2, hipertensión arterial, asma y otros problemas respiratorios, trastornos del sueño y hepatopatías.
Un elevado consumo de bebidas azucaradas es un hecho indicativo de una dieta de poca calidad, dado que las bebidas azucaradas contienen azúcares, como sacarosa o fructosa. Las calorías aportadas por las bebidas azucaradas tienen poco valor nutricional y pueden no proporcionar la misma sensación de plenitud que ofrece el alimento sólido. Como resultado, puede aumentar el consumo total de energía, lo que a su vez puede llevar a un aumento malsano de peso.
El aumento del consumo de bebidas azucaradas está asociado con el sobrepeso y la obesidad en los niños. Reducir el consumo de bebidas azucaradas también puede disminuir el riesgo de sobrepeso y obesidad infantil.







