Abusó Sexualmente de un Menor de Edad Durante Cuatro Años
*Se le Comprueban los Delitos de Violación, Corrupción de Menores y Atentados al Pudor

El sacerdote Flavio Ibarra Pedroza, junto al obispo José María de la Torre Martín | La parroquia María Nuestra Señora Madre y Reina de las Familias, ubicada en el fraccionamiento Haciendas de Aguascalientes, en donde oficiaba Flavio Ibarra Pedroza cuando conoció y abusó de su víctima
El pederasta cura católico Flavio Ibarra Pedroza, de 43 años de edad y que pertenecía a la Diócesis de Aguascalientes, fue sentenciado a 32 años y nueve meses.
El Tribunal de Enjuiciamiento le impuso la pena de 20 años y tres meses por el delito de violación; ocho años por corrupción de menores y cuatro años y seis meses por atentados al pudor, en agravio de un menor de edad.
Además, se determinó la “reparación del daño”, consistente en el pago de los gastos necesarios que se hayan erogado de las sesiones psicológicas o cualquier tratamiento, así como el pago del daño moral a favor de la víctima.
De acuerdo con la investigación de este caso, cuando estuvo adscrito a la parroquia María Nuestra Señora Madre y Reina de las Familias, ubicada en el fraccionamiento Haciendas de Aguascalientes, Ibarra Pedroza indujo a su presa al consumo de bebidas alcohólicas desde el año 2012, y a partir de 2013 y hasta 2017 abusó sexualmente de él.
De acuerdo al Directorio de la Diócesis de Aguascalientes, editado en el año 2012, Ibarra Pedroza nació en la ciudad de Aguascalientes el 7 de mayo de 1977 y fue ordenado sacerdote el 31 de mayo de 2009. En ese año era vicario de la parroquia de San José, en Los Campos, municipio de Villa García, en Zacatecas.
En diciembre de 2018 fue aprehendido por policías ministeriales y encerrado en el penal de la salida a Calvillo. Hasta ese momento, era el encargado del templo San Miguel Arcángel, en Venaderos, Jesús María.
Infamia
La Fiscalía General del Estado dio a conocer los siguientes detalles de los delitos cometidos por el prelado: “…el día 8 de enero del año 2013, el imputado condujo a la víctima hasta un cine, que se ubica en el Bulevar a Zacatecas, en el fraccionamiento Trojes de Alonso, lugar en el que le realizó tocamientos lascivos al joven menor de edad, consumando así, la primera agresión en su contra.
“Derivado de este primer evento, durante el periodo comprendido del año 2013 hasta el mes de julio del año 2017, Flavio se reunía frecuentemente con el ofendido, a quien en diversas ocasiones y momentos agredió sexualmente a través de la práctica de actos aberrantes en contra de su persona.
“Aunado a lo anterior, en el periodo de enero del 2012 a septiembre del año 2017, el acusado hizo que el entonces menor, ingiriera bebidas embriagantes en diversas ocasiones, destacando la temporada de la Feria Nacional de San Marcos, de igual manera lo hizo en su domicilio particular, promoviendo que el pasivo ingiriera entre dos y tres cervezas en cada ocasión.
“Cabe señalar que las acciones que el inculpado llevó a cabo, se realizaron mientras el acusado, Flavio Ibarra Pedroza, tenía el carácter de guía religioso sobre el menor”.
Detención
En 2018, los padres de la víctima interpusieron la denuncia contra Flavio Ibarra Pedroza, y tras las investigaciones realizadas por la Fiscalía General del Estado, en el expediente 0833/2018, arrojaron que había elementos de prueba suficiente contra el pedófilo, el 28 de noviembre se solicitó a un juez que emitiera la respectiva orden de aprehensión, la cual fue concedida.
Días después, el 4 de diciembre del mismo año, policías ministeriales localizaron y arrestaron a Flavio Ibarra Pedroza, quedando a disposición de las autoridades respectivas.
Suspendido
Un día después, la Diócesis de Aguascalientes emitió un comunicado informar que Ibarra Pedroza había sido suspendido de “cualquier actividad ministerial” y que se tramitó ante el Vaticano “la dimisión definitiva del estado clerical”, enfatizando que colaboraba plenamente con la Fiscalía General del Estado para la resolución del caso y que mantendría una “tolerancia cero” por los actos cometidos por el Flavio Ibarra Pedroza.
A continuación, se reproduce íntegro dicho documento:
“Al finalizar el día de ayer (4 de diciembre de 2018), en diversos medios de comunicación y en redes sociales, trascendió la noticia de la orden de aprehensión turnada en contra del, hasta hace algunos meses, sacerdote FLAVIO IBARRA PEDROZA, a razón de su probable comisión en los delitos de violación, corrupción, abuso sexual y atentados al pudor en contra de un menor de edad. Este Obispado, ante tal hecho expresa lo siguiente:
“1. Hace algunos meses, al tener conocimiento de esta posible comisión delictiva, se aplicó el Protocolo previsto para estos casos, conforme exigen las normas de la Iglesia.
“2. Inmediatamente se dio conocimiento a la FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO de los hechos conocidos, para que ésta iniciara una carpeta de investigación, que permitiera esclarecer los hechos referidos.
“3. Acto seguido, como medida cautelar se suspendió al citado sacerdote de cualquier actividad ministerial. Y a instancias del inculpado, se tramitó ante la SANTA SEDE la dimisión definitiva del estado clerical, sin que esto impidiera el curso fijado por la FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO.
“4. Se ha colaborado con todo lo que la FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO ha solicitado, conforme al seguimiento dado a la Carpeta de Investigación, respetando el tiempo, forma y secrecía de su proceder para no entorpecer sus indagatorias.
“5. La FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO ha encontrado elementos suficientes para iniciar un Proceso Penal que se ha iniciado con la ya conocida orden de aprehensión.
“6. Expresamos nuestro compromiso con las Autoridades Civiles. Confiamos en que con apego a derecho se resolverá este caso y se pueda fincar la debida responsabilidad.
“7. Mostramos nuestra solidaridad con todos los que en estos momentos sufren por esta lamentable noticia y los instamos a confiar en el veredicto que en su momento emane como fruto de este Proceso Penal.
“Finalmente refrendamos nuestro compromiso con la Iglesia Diocesana y con la sociedad en general. Manifestamos que ante hechos comprobados de abuso sexual cometidos por un clérigo mantenemos la postura de TOLERANCIA CERO y velaremos en la rigurosa aplicación de los Protocolos existentes, como hemos hecho en este caso. Trabajaremos de manera firme y clara en nuestra ineludible responsabilidad de salvaguardar la integridad de los menores de edad y de los adultos vulnerables.







