“Llegamos a un Acuerdo con Manuel Cortina y Gabriel Ochoa”
Por Benny Díaz

Salma Luévano Luna, representante del Grupo de Empresarios Unidos de Aguascalientes (Foto: Archivo)
“Nos reunimos con Manuel Cortina, subsecretario de Gobierno, y Gabriel Ochoa Amador, director jurídico de la Secretaría de Salud, y llegamos al acuerdo de que antros, bares, cantinas y salones de fiestas que cumplan con los protocolos de salud, como uso de cubrebocas y guardar la distancia de un metro y medio, pueden abrir”, dio a conocer ayer por la tarde Salma Luévano Luna, representante del Grupo de Empresarios Unidos de Aguascalientes.
La también activista informó a través de WhatsApp que se manifestaron e hicieron del conocimiento de la sociedad en su momento que sus empresas son socialmente responsables y que aceptaron hace meses la propuesta de ser los primeros en cerrar debido al COVID-19.
Reconoció que recibieron apoyos de parte de la presidenta municipal Tere Jiménez Esquivel, “mismos que agradecemos, porque nos ayudó en estos tiempos difíciles”. Pero, por dedicarse al giro del entretenimiento y convivencia social, fueron de los últimos en retomar sus actividades, lo que generó un serio problema económico para ellos.
Y destacó: “Es importante considerar la fuente de empleo que generamos, familias aguascalentenses que viven de este trabajo, por tales motivos nos preocupa un nuevo cierre. Hay rentas que pagar, empleados que tienen que comer, gastos corrientes que hay que sacar y, aunado a esto, créditos que se han tenido que tramitar para subsistir a esta pandemia, gastos extras que se hicieron para cumplir a cabalidad con los protocolos establecidos”.
Luévano Luna dijo que su pretensión “es trabajar en conjunto por el bien de Aguascalientes”, y por eso el acuerdo al que llegaron con los funcionarios de Gobierno del Estado es que todos los giros podrán abrir; al aire libre, con terraza o cerrados.
Todos deberán tener consumo de comida, respetar el 1.5 metros entre mesa y mesa, sin aglomeraciones, hacer valer la sana distancia.
La empresaria dijo que no sólo los dueños de los establecimientos y sus empleados resultan afectados con el cierre de su negocio, porque “hay proveedores que dependen también de esta actividad para generar empleos; los que venden flores, dulces; somos una cadena que requerimos sobrevivir a estos tiempos tan complicados”.
Dio a conocer también que conformarán brigadas para visitar los lugares y asegurar que los protocolos se estén cumpliendo correctamente, con la finalidad “de evitar esta persecución de la que estamos siendo objeto”.







