Estamos en Riesgo de Agravarnos: Alan Valladolid
Por Benny Díaz

Alan Valladolid Delgado, presidente de la Asociación Renal Venados, entidad adherente a la Coalición México Salud-Hable (Foto: Tomada de video/YouTube)
“Quienes viven con alguna enfermedad no transmisible la padecen de manera exacerbada. Entre éstos destacan los pacientes de diabetes e insuficiencia renal que han sido trasplantados, los cuales resienten la reasignación emergente a las áreas COVID de los hospitales, de nefrólogos, especialistas en trasplantes, cuidadores intensivos de diabetes, oftalmólogos y ortopedistas. En otros casos la falta de tales profesionales obedece a que son personas en riesgo de agravarse si contraen el SARS-CoV-2, por lo que se les otorga incapacidad laboral”, expuso en conferencia de prensa virtual Alan Valladolid Delgado, presidente de la Asociación Renal Venados, entidad adherente a la Coalición México Salud-Hable.
La conversión hospitalaria se ha traducido en postergación indefinida de citas para el control médico, suspensión de los servicios de laboratorio y saturación excesiva en servicios esenciales.
Se entiende –dijo Alan Valladolid– que gobernantes y ciudadanos “debemos afrontar durante la pandemia problemas que van más allá de la COVID-19 y desnudan los rezagos de nuestro país en la protección de la salud, principalmente por la insuficiencia histórica de recursos asignados a las instituciones públicas que atienden a la inmensa mayoría de las mexicanas y mexicanos”.
Cierto –reconoció– que se atiende a personas trasplantadas cuyo organismo está rechazando el nuevo órgano y que se brinda el servicio de hemodiálisis a quienes lo necesitan cada tercer día, pero la atención necesaria y justificada que se brinda por casos de COVID-19 no debe excluir a quienes cursamos la vida con una enfermedad crónica.
Es claro –agregó– que se trata de un problema estructural, cuyas carencias se han magnificado en estos meses, obligando a reconvertir en hospitales COVID a muchos de los más prestigiados y equipados establecimientos de atención en el IMSS e ISSSTE, lo cual entendemos porque se trata de una emergencia sin precedentes, mas no aceptamos que se descobije a los pacientes crónicos, sobre todo a los inmunosuprimidos que, en buena medida, somos los que estamos en mayor riesgo de agravarnos.
Demandamos –señaló– a las autoridades del sector salud y a las hacendarias que asignen los recursos necesarios y urgentes que permitan reabrir, en espacios distantes de las áreas COVID de los hospitales, las consultas a pacientes por enfermedades no transmisibles, los servicios de laboratorio y la dotación oportuna y suficiente de medicamentos.
Igualmente, “requerimos apoyo psicológico de acompañamiento, pues muchos agregamos a nuestros males de origen estados de psicosis, por el temor de contagiarnos de coronavirus, ya que vivimos con varias de las primeras comorbilidades presentes en los decesos por la pandemia”.
Si contraen COVID-19 las personas trasplantadas, lo más probable es que fallezcan, pero aun sobreviviendo perderían el riñón trasplantado, que les costó tantos años recibir, alertó.







