“¿Quién me Cuida de la Policía?”, Preguntan
Por Benny Díaz

Protesta a las puertas de Palacio de Gobierno por el caso Giovanni López y los estudiantes de Ayotzinapa
Ayer por la tarde decenas de hombres y mujeres que se ostentaron como estudiantes y cuyas identidades guardaron con pañuelos protestaron en la puerta de Palacio de Gobierno por los casos Giovanni López y Ayotzinapa, por ser víctimas de la policía.
En cartulinas y mantas expresaron su repudio hacia el abuso de poder de la Policía y dijeron sentirse vulnerables porque cualquiera puede ser el siguiente, ya que no hay quien los defienda de los policías que supuestamente están para protegerlos y salvaguardar su integridad.
“La policía ¡mata!, ¡viola!, ¡acosa!”, “¿quién me cuida de la policía?”, “¡qué vergüenza ser policía!”, “no hay policía buenos”, eran algunas de las frases de protesta que se leían. Algunas consignas fueron colocadas en la puerta de Palacio y la pared mientras los inconformes brincaban y aplaudían.
El sol caía con fuerza y el calor hacía estragos pero los manifestantes expresaban su repudio ante los hechos ocurridos en Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco, donde el 4 de junio ocurrió el deceso de Giovanni López quien fue detenido y sometido por policías de ese municipio por no usar cubrebocas. Eso hizo que los uniformados lo golpearan por no cumplir con esa medida de protección para la propagación del COVID-19.
La muerte de Giovanni ha generado una ola de protestas en Jalisco, luego Ciudad de México y ahora también en otros estados, incluido Aguascalientes.

En cartulinas y mantas expresaron su repudio hacia el abuso de poder de la Policía
Aquí también incluyeron en la protesta el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, cuyos padres siguen buscándolos.
Durante el tiempo que estuvieron en el lugar, los inconformes intentaron mantener la sana distancia y proteger su identidad, por lo que estuvieron atentos a que sus escritos fueron muy visibles, pero no hicieron intento por provocar desmanes, ya que su intención era que la protesta fuera pacífica.
Tampoco hubo ningún tipo de represión, ni elementos policiacos cerca. A esa hora sólo unos cuantos transeúntes caminaban por Plaza de Armas, se paraban para ver de qué se trataba y continuaban su camino.
Después de media hora, los manifestantes fueron retirándose del lugar, no sin antes brincar y aplaudir para de esa manera mostrar su repudio hacia la brutalidad y abuso de poder de la Policía, de la que Giovanni y los de Ayotzinapa fueron víctimas y no vivieron para contarlo.







