“Juan Antonio Martín del Campo no es Científico”
Por Benny Díaz

Daniel Gutiérrez Castorena, senador de la República (Foto: Archivo)
Como “perverso” calificó el senador Daniel Gutiérrez Castorena lo dicho por el legislador panista Juan Antonio Martín del Campo, sobre que el Gobierno Federal hace negocio al privilegiar a laboratorios para que hagan las pruebas de COVID-19 y no se autoricen las pruebas rápidas que costarían entre 200 o 300 pesos, y serían como una prueba de embarazo al estar al alcance de todos, porque se venderían en cualquier farmacia.
“Lo que pasa es que ellos (los panistas) no oyen las conferencias del doctor (Hugo López) Gattel, a quien cuando compareció ante los senadores, la fracción del PAN le dijo que hicieran pruebas y más pruebas porque era la forma de abatir el contagio de virus”, dijo el senador morenista.
El subsecretario de Salud les explicó que las pruebas rápidas no son seguras “y para prueba está el caso del gobernador de Jalisco (Enrique Alfaro) quien gastó 8 millones de pesos en unas que no servían. El doctor Gattel habló sobre las pruebas serológicas y las genéticas; la diferencia entre ellas y que no se pueden aplicar a los 130 millones de mexicanos, no hay presupuesto que alcance y por eso se debe de hacer, cuando hay un positivo, se hacen cercos sanitarios para evitar que se expandan los contagios”.
Gutiérrez Castorena puso su ejemplo: “A mí me hicieron la prueba porque venía en el avión donde viajaba el muchacho que había ido a España (el primer caso en Aguascalientes) y como estaba infectado aplicaron la prueba a todos los que veníamos con él. Fueron a mi casa y los resultados fueron negativos, pero ahí había una sospecha clara”.
Pero de ahí a querer que todos se hagan una prueba rápida porque cuesta “200 o 300 pesos no se vale estar especulando, y menos pensar que el Gobierno Mexicano tiene otro fin como ellos hicieron cuando no permitieron que el Insabi se encargara de la salud de los aguascalentenses. Sabemos que lo hicieron porque había contratos con laboratorios y un compromiso que me imagino tenían que cumplir”.
El senador de Morena aseguró que “el Gobierno Federal es responsable de la salud de todos los mexicanos y el Insabi representa la garantía de resolver el servicio de salud de los que no son derechohabientes (del IMSS o ISSSTE)”.
Por eso esas afirmaciones de Juan Antonio Martín del Campo: “No tienen sustento y lo que ellos hubieran querido es que la pandemia del Coronavirus fuera un desastre nacional y los hospitales estuvieran abarrotados de enfermos y no tener la capacidad de atender a los pacientes”.
Y fue más allá: “La intención es sacar raja política de esta situación que debería de preocuparles y no hacer afirmaciones sin sentido y menos cuando no se tiene sustento científico porque él (Juan Antonio Martín del Campo) no lo es”.
Pidió que el panista recordara que ellos, los gobiernos que antecedieron a López Obrador, “nos entregaron un sistema de salud en donde rompieron todos los vidrios y que ahora hay que reconstruir. Por eso hay una intención malévola y algo muy perverso al descalificar el esfuerzo del Gobierno Mexicano por contener una grave enfermedad que nos puede afectar a todos”.
Reiteró que Juan Antonio Martín del Campo “ni es científico ni tiene formación o autoridad académica para hacer este tipo de afirmaciones. Además de que el presidente lo ha dicho siempre: primero los pobres, y es criminal atentar contra la salud, fue egoísta que no permitieran la entrada del Insabi a Aguascalientes al no entender el propósito de resolver el problema de salud de los más desprotegidos para, ellos sí, privilegiar un interés particular por el compromiso hecho con las farmacéuticas que antepusieron al proyecto nacional del Instituto de Salud para el Bienestar”.
Por eso también –aseveró- son los ataques contra Hugo López-Gattel “porque él es el escudo de seguridad científica que tiene el Gobierno Federal en este problema de la pandemia, es eficiente y práctico, con sus conocimientos nos da a los ciudadanos seguridad y por eso la intención perversa de descalificar su trabajo, el de un epidemiólogo y un hombre serio”.







