Mató a Puñaladas a su Amante en 2014
A 21 años y tres meses de prisión fue condenado David Mendoza Galdámez, quien en 2014 asesinó brutalmente a su amante, Elizabeth Aguilar Zamora.
Así lo determinó el juez Segundo Penal, al concluir el juicio contra el ex empleado de Coca Cola, por los delitos de homicidio doloso calificado con premeditación, ventaja y brutal ferocidad. Además, lo sentenció al pago de un millón 350 mil pesos como “reparación del daño material y moral”.
El hoy sentenciado fue arrestado un día después de cometer el crimen, el 14 de marzo de 2014, en la calle Zaragoza casi esquina con avenida 5 de Mayo, cuando se dirigía a un billar situado en la Zona Centro. Los ministeriales ya estaban tras sus pasos, luego de que su esposa entregara una fotografía e informara de sus hábitos.
En delincuente intentó comprar su libertad entregando 200 pesos a los agentes y les prometió entregarles cuatro mil 800 pesos más, pero fue detenido y entre sus ropas encontraron un envoltorio de mariguana.
Se Conocieron en Aurrerá
A bordo de una unidad policial, David Mendoza fue trasladado al edificio de Averiguaciones Previas, siendo puesto a disposición del Ministerio Público, en donde rindió su declaración preparatoria.
En el interrogatorio, señaló que cinco meses atrás conoció a Elizabeth, quien trabajaba en Mi Bodega Aurrerá, situada en El Puertecito de la Virgen, donde él también laboraba como “mercadeador” para la Embotelladora Aguascalientes. Pronto iniciaron una relación sentimental, a pesar de que él era casado, llevando a cabo varios encuentros íntimos, de lo cual se enteraron varios empleados de la tienda departamental.
Mientras tanto, la esposa de David Mendoza dio luz a su tercer hijo y su situación económica se complicó, por lo cual el hoy homicida le anunció que conocía a una persona que le podría prestar el dinero para cubrir sus compromisos, sin mencionarle que con ella sostenía un tórrido romance.
Elizabeth le prestó solamente mil pesos de los cinco mil que le pidió, manifestándole que el resto se los daría después, de lo cual también se enteró la esposa. Con el correr de los días, ésta le preguntó qué había pasado con los cuatro mil pesos, y David le aseguró no saber nada, pues lo habían cambiado de tienda “y no había visto a la señora”.
Inician los Problemas
La relación entre David y Elizabeth se tornó complicada, ya que la hoy finada descubrió que él no estaba divorciado como le había hecho creer y después cuando le anunció que estaba embarazada, ante lo cual el sujeto reacción airadamente diciendo que era mentira y se distanciaron.
Elizabeth le comenzó a mandar mensajes a través del teléfono celular, los cuales fueron descubiertos por la esposa y al reclamarle a David le dijo “que la mujer que le había prestado el dinero, le decía que si quería el resto tendría que sostener relaciones íntimas”.
Los mensajes fueron más constantes y amenazantes, aseguró el empleado a su mujer, quien seguía al tanto de los menajes de Elizabeth, que por su parte pedía le pagaran el dinero que le había prestado.
“Arreglar las Cosas”
Finalmente, Mendoza Galdamez decidió “arreglar las cosas,” por lo que en la mañana del 13 de marzo le dijo a su cónyuge que tendría que salir más temprano a trabajar ya que sus jefes realizarían una inspección. Esto era falso: En realidad había decidió dirigirse a la casa de Elizabeth, llevando un cuchillo filetero con mango de plástico negro que guardó en una de las bolsas del pantalón y se dirigió al 207-B de la calle Aguilar Polín, en el fraccionamiento Cartagena.
Al entrar a la casa, le dijo que ya lo dejara en paz, que había descubierto que era mentira lo del embarazo. En ese momento, afirmó David, Elizabeth se le fue encima y le propinó dos cachetadas, por lo que se “llenó de coraje” y la aventó contra la pared, provocando que cayera al suelo.
Mendoza Galdamez aprovechó para abalanzarse sobre la víctima y con su mano izquierda presionó fuertemente su cabeza sobre el piso; entonces, sacó el arma blanca y le causó múltiples heridas en el cuello y el tórax, provocándole la muerte por “anemia aguda por hemorragia interna y externa consecutivo a múltiples heridas por instrumento punzocortante penetrantes”.
Cuando la mujer ya no se movía, se levantó y trató de limpiar parte de la sangre con un trapo, utilizando cloro, para después salir del domicilio y dirigirse a su trabajo. Más tarde se comunicó con su esposa para decirle lo que había pasado y que no regresaría a su casa.
Rápida Identificación
La Policía Ministerial, al comprobar dónde laboraba la hoy finada y con la media filiación que rindieran algunos de los vecinos de un sujeto que veían constantemente en la casa de ella, se dirigieron a su centro laboral, donde se comprobó que dicho individuo era David Mendoza Galdamez, quien trabajaba para una empresa de refrescos.
Así, lograron conocer que residía en la calle Paseos del Puertecito Oriente, en el fraccionamiento Villas del Río, hasta donde se dirigieron los elementos ministeriales y al entrevistar a la esposa del asesino, señaló que constantemente su esposo acudía a un billar ubicado en la Zona Centro.
De esta manera, los policías lo detuvieron en calle Zaragoza, como ya se describió líneas arriba y seis años después por fin se le dictó el castigo de 21 años y tres meses de cárcel, por lo que sólo le falta cumplir 15 años y 17 días tras las rejas.







