“Nos Tienen Confinados, Como Hacían los Nazis”
Por Benny Díaz

Teófilo García Montejano, subsecretario para Grupos Sociales Marginados del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Música (Foto: Eddylberto Luévano Santillán)
Aproximadamente 200 músicos, mariachis, tamboras, norteños y de marimba se manifestaron en la puerta de Palacio Municipal para exigir ayuda. “Nos estamos muriendo de hambre, estamos enfermos y requerimos ayuda”, expresó en entrevista Teófilo García Montejano, subsecretario para Grupos Sociales Marginados del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Música.
Para que los “escucharan”, los músicos hicieron una marcha que inició en la esquina de Cosío y Avenida Madero, durante el trayecto interpretaron varias melodías, de esas “llegadoras” como Flor de Capomo, La Cabrona y –obvio– Pelea de Gallos.
La sana distancia se perdió para los músicos, pero de qué les sirve mantenerla si “nos estamos muriendo de hambre”, reprocharon.
Llegaron hasta Palacio Municipal y no dejaron de tocar. Téofilo García habló con las personas que se encontraban en la puerta para evitar las aglomeraciones y pidió hablar con Jaime Beltrán Martínez, secretario del Ayuntamiento, pero “con los medios (de comunicación) presentes.
Fue recibida una comitiva para que expusiera sus necesidades. Al salir, García Montejano volvió a dar entrevista a los reporteros. “La problemática es grave –dijo el representante sindical–, carecemos de recursos económicos, alimentación y medicinas. Al secretario general de gobierno del municipio (sic) venimos a manifestarle y poner en la mesa nuestras necesidades y peticiones”.
Explicó que la Feria Nacional de San Marcos “sin duda es la fiesta más importante y donde recibimos buenos recursos económicos, ahorramos para subsistir el año, pero también nos dejaron sin trabajo y cerraron bares, cantinas y restaurantes; ni en los camiones (urbanos) podemos trabajar, en el jardín (del mariachi), los que van no sacan para comer. Ojalá el gobierno municipal, estatal y federal razonen y haya una respuesta; por eso les hacemos un llamado de urgencia, porque la necesidad es mucha”.
García Montejano indicó que músicos agremiados al sindicato “somos tres mil, pero desde siempre hemos sufrido carencias económicas porque somos mal pagados, así es en México. Somos parte del arte y la cultura, somos esenciales en todos lados donde hay algarabía y hasta en un funeral vamos a trabajar para llevar un centavo a nuestras familias”.
Desde que comenzó la contingencia por el COVID-19, también inició un calvario para los músicos que se quedaron sin poder trabajar, ya muchos de ellos han tenido que “empeñar los instrumentos para hacer frente (a las necesidades) y poder comer. Si se da una vueltecita por las casas de empeño, se va a encontrar teclados, saxofones, guitarras… Se va a acabar la contingencia y no va a haber dinero, por lo tanto no nos van a contratar, no podremos trabajar porque, en caso de que nos quisieran contratar, hay muchos compañeros que ya no tendrán instrumentos, porque se los están comiendo”.
Aquellos que ya no tienen ni sus instrumentos “están dependiendo de familias que sí trabajan, amigos, padres, hermanos”.
Se le cuestionó por qué acudir a Palacio Municipal cuando en primera instancia habían recurrido a Palacio de Gobierno. “Ahorita vamos para allá. De hecho ayer (el jueves) tuve una reunión con el secretario general de Gobierno del Estado (sic) y ahorita vamos para allá una comitiva. Pero es que también ya no hay percepción, (los músicos) están cansados y con hambre”.
García Montejano dijo que salieron de la reunión con funcionarios del Municipio “más o menos conformes, no al 100 por ciento, porque quedaron en que van a ver… Queda utilizar el beneficio de la duda y no lanzar las campanas al vuelo hasta que realmente llegue (el apoyo). Si no ayudan, seguiremos insistiendo a nivel local, nacional o internacional, porque nos están vulnerando los derechos humanos con el pretexto de la pandemia COVID-19, estamos confinados, es un centro de confinamiento como lo hicieron los nazis con sus campos de concentración (sic); no debemos salir, ni trabajar, estamos adelgazando porque nos morimos de hambre”.
Entonces se le cuestionó cuánto pueden aguantaren esa situación tan extrema. “No sé, yo pesaba 86 kilos y ahora peso 80, no sé cuánto pueda durar. Hay que ayudarnos, los ricos, los empresarios, que nos ayuden con despensas para subsistir, porque no sabemos cuando termine esto”.
Los músicos que no pudieron entrar a Palacio siguieron tocando mientras sus representantes dialogaban con los funcionarios municipales. “Esta música es de protesta, no le gustó al secretario general de Gobierno (¿?), que nos dispense, nos obligaron. Desde el 31 de marzo metí el escrito y no me han contestado, tenemos razón y derecho”.







